Para Mayra Rojas, una de las figuras más respetadas de la industria del entretenimiento en México, el éxito de una carrera actoral no se mide por el número de líneas en un guion ni por ocupar necesariamente el primer lugar en los créditos de una producción. Con una trayectoria consolidada que abarca décadas en la televisión y el teatro nacional, la actriz reafirma su compromiso con el arte dramático al asumir papeles que, aunque catalogados como "de reparto", poseen una carga emocional y una presencia escénica contundente.
En su proyecto más reciente, la serie titulada 'Mi verdad oculta', Rojas se adentra en la piel de una ama de llaves cuya principal característica es el silencio. Lejos de considerar la falta de diálogos como una limitante o un retroceso en su carrera, la intérprete lo percibe como un desafío profesional de alto nivel. Para la actriz, dar vida a un personaje que comunica más con la mirada, la postura y los gestos que con la palabra hablada, requiere una disciplina técnica y una madurez interpretativa que solo se adquiere con la experiencia acumulada en los escenarios.
"A veces no habla, pero es fuerte en escena", destaca la descripción de este nuevo reto actoral. En el contexto de la industria televisiva mexicana, donde históricamente los roles protagónicos han sido el objetivo primordial de muchos artistas, la postura de Rojas resulta refrescante y pedagógica. La actriz subraya que la solidez de cualquier historia de calidad depende intrínsecamente de la construcción de su universo secundario; un personaje de apoyo bien ejecutado puede ser el ancla emocional de una trama y resultar más memorable para el público que un protagónico convencional.
A lo largo de su trayectoria, Mayra Rojas ha demostrado una versatilidad que le ha permitido transitar con éxito por diversas televisoras y formatos, desde las telenovelas clásicas hasta las producciones contemporáneas para plataformas de streaming. Su participación en 'Mi verdad oculta' no solo resalta su capacidad histriónica, sino que también envía un mensaje claro a las nuevas generaciones de actores sobre el valor del profesionalismo y la entrega absoluta al oficio, independientemente de la jerarquía del papel.
La actriz, conocida también por su resiliencia y su integridad frente a la opinión pública, continúa posicionándose como una pieza fundamental en el elenco de cualquier producción que busque profundidad. Con este nuevo personaje, Rojas demuestra fehacientemente la máxima teatral de que no existen personajes pequeños, sino actores que saben encontrar la grandeza en los matices de una mujer que, en medio de su silencio, custodia los secretos más profundos de la historia.


