La Ciudad de México rinde tributo, de manera simbólica, a una de las figuras más representativas de su historia artística: María Victoria. La emblemática cantante y actriz, nacida en Guadalajara, Jalisco, celebra este 26 de febrero su cumpleaños número 103, consolidándose como una leyenda viviente que transformó el escenario del Teatro Margo en el epicentro del espectáculo nacional durante mediados del siglo XX.

Originaria de la "Perla Tapatía", donde nació en 1923, María Victoria no solo destacó por su talento vocal, sino por una presencia escénica que desafió las convenciones de la época. Su debut en el Teatro Margo, ubicado en la intersección de Eje Central y la calle de Mina, marcó el inicio de un fenómeno que la prensa de los años cincuenta catalogó como un éxito rotundo de taquilla. Este recinto, inaugurado en 1949 por la empresaria Margo Su y su esposo Félix Cervantes, fue la cuna del teatro de revista y la comedia popular en México, evolucionando de una carpa tradicional a un escenario de gran prestigio.

La figura de la intérprete, caracterizada por sus vestidos sumamente ceñidos y su diminuta cintura, se convirtió en un ícono de sensualidad y elegancia. A pesar de no contar con una formación académica musical, María Victoria logró conquistar al público con un estilo interpretativo único, cargado de sentimiento y una voz que provocaba suspiros. En 1951, fue reconocida por la crítica como la cancionera más popular del año, y para junio de 1953, su nombre ya compartía la marquesina con grandes figuras de la música como Dámaso Pérez Prado, el "Rey del Mambo".

Para los capitalinos, el nombre de María Victoria está indisolublemente ligado a la historia del Teatro Blanquita, recinto que ocupó el lugar del antiguo Margo. Es precisamente en la explanada de este teatro donde su figura ha quedado inmortalizada, recordando a las nuevas generaciones que la artista fue mucho más que una voz; fue un referente estético y cultural que definió una era dorada para el entretenimiento en el país.

A lo largo de su trayectoria, que abarcó con éxito la música, el cine y la televisión, María Victoria siempre ha considerado al escenario del Margo como el pilar fundamental de su carrera. Hoy, a más de un siglo de su nacimiento, su legado permanece intacto como un testimonio de la riqueza del teatro de revista mexicano y la perdurabilidad del talento auténtico que emana del corazón.