La ciudad de Los Ángeles fue escenario de una intensa movilización social durante la premier de la cinta de terror ‘Scream 7’. Diversos grupos de manifestantes pro-Palestina se congregaron a las afueras del recinto para expresar su rechazo a las decisiones de la productora, vinculando directamente la protesta con el polémico despido de la actriz mexicana Melissa Barrera ocurrido en noviembre de 2023.
El conflicto, que ha generado un fuerte eco en la industria cinematográfica internacional, tiene su origen en la salida forzada de Barrera, quien protagonizaba la exitosa franquicia desde su relanzamiento en 2022. La productora Spyglass Media Group decidió prescindir de los servicios de la intérprete regiomontana luego de que esta compartiera una serie de publicaciones en sus redes sociales manifestando su apoyo al pueblo palestino, lo que la empresa calificó en su momento como una postura incompatible con sus políticas.
Melissa Barrera, originaria de Monterrey, Nuevo León, se había consolidado como una de las figuras latinas más prominentes en Hollywood gracias a su papel protagónico como Sam Carpenter en la saga y su participación en proyectos de alto perfil como el musical ‘In the Heights’. Su salida de ‘Scream 7’ no solo provocó la indignación de sus seguidores en México y el mundo, sino que también desencadenó una serie de bajas importantes en la producción, incluyendo la renuncia posterior de su coprotagonista Jenna Ortega y cambios en la dirección del filme.
Durante la jornada de este estreno, los manifestantes portaron pancartas y corearon consignas exigiendo un alto al fuego en la región de Gaza, al tiempo que señalaban lo que consideran un acto de censura política dentro de los grandes estudios de Hollywood. La presencia de los activistas obligó a las autoridades locales y a los organizadores a reforzar las medidas de seguridad en las inmediaciones de la alfombra roja, marcando un tono de tensión política en un evento que habitualmente suele centrarse de forma exclusiva en el espectáculo.
El caso de la mexicana ha sido tomado por diversas organizaciones civiles como un símbolo de la lucha por la libertad de expresión en el entorno laboral estadounidense. Para el público mexicano, la situación de Barrera representa un punto crítico sobre cómo los talentos nacionales navegan las complejas dinámicas políticas en el extranjero, manteniendo su voz en temas de relevancia global a pesar de las posibles repercusiones en sus carreras profesionales.
Hasta el cierre de esta edición, la productora no ha emitido comentarios adicionales respecto a las manifestaciones registradas en la capital del cine. Mientras tanto, el lanzamiento de la séptima entrega de la saga continúa desarrollándose bajo la sombra de la controversia y un llamado al boicot que persiste entre un sector de la audiencia que simpatiza con la causa de la actriz regiomontana.


