Durante más de una década, una de las verdades absolutas en el ecosistema de Apple fue la negativa rotunda a integrar pantallas táctiles en sus computadoras MacBook. El propio Steve Jobs, cofundador de la empresa, fue un firme detractor de esta idea, argumentando que las superficies táctiles en dispositivos verticales no funcionaban desde un punto de vista ergonómico. Sin embargo, informes recientes indican que los tiempos han cambiado y que la compañía de Cupertino podría estar lista para dar un giro de 180 grados.
El argumento histórico de Jobs se basaba en el fenómeno conocido como "brazo de gorila", que describe la fatiga que sienten los usuarios al mantener el brazo extendido para tocar una pantalla vertical durante periodos prolongados. Para Apple, el iPad era el dispositivo destinado a la interacción táctil, mientras que la Mac debía centrarse en la precisión del teclado y el trackpad. No obstante, un reporte reciente sobre cómo podría implementarse finalmente esta tecnología en las portátiles ha comenzado a cambiar la percepción de los expertos y entusiastas.
En el mercado mexicano, donde la MacBook es una herramienta fundamental para el sector creativo y educativo, la llegada de una pantalla táctil representaría una de las actualizaciones más disruptivas en la historia del producto. A diferencia de las PC con Windows, que han adoptado pantallas táctiles desde hace años con resultados mixtos, Apple parece haber esperado a que la tecnología y su sistema operativo, macOS, estén lo suficientemente maduros para ofrecer una experiencia fluida que no sacrifique la ergonomía.
La posibilidad de una MacBook táctil ya no genera la preocupación que solía provocar en el pasado. Los analistas sugieren que la convergencia entre el sistema operativo de la iPad y la Mac ha preparado el terreno para esta transición. Con el uso de procesadores propios (Apple Silicon), la arquitectura de las aplicaciones es más similar que nunca, lo que facilitaría que los usuarios interactúen con sus programas favoritos de formas más intuitivas.
Aunque Apple no ha confirmado oficialmente estas filtraciones, la industria tecnológica coincide en que la empresa no puede ignorar por más tiempo las demandas de un mercado que busca versatilidad. Lo que en 2010 parecía un error de diseño, en la actualidad se perfila como la evolución natural de una computadora que busca mantenerse relevante frente a dispositivos híbridos cada vez más potentes.


