El periodismo deportivo en México se viste de luto tras confirmarse el fallecimiento de Marco Tolama, un pilar indiscutible en la crónica del automovilismo nacional e internacional. Tolama, cuya voz y análisis acompañaron a generaciones de aficionados, murió este jueves luego de permanecer varias semanas hospitalizado en terapia intensiva debido a un cuadro respiratorio severo que requirió cuidados críticos e intubación.

La noticia fue confirmada por su familia a través de un emotivo mensaje difundido en sus redes sociales oficiales. "Hoy, en medio de un día muy soleado y caluroso, un cielo lleno de nubes recibe a Marco, una persona apasionada de su deporte, al que amó muchísimo hasta el último día", expresaron sus seres queridos. En el comunicado, destacaron que el comunicador trascendió rodeado del amor de su esposa Araceli y sus hijos, Jimena y Marco, así como del respeto que sembró entre colegas y televidentes a lo largo de cuatro décadas de trayectoria profesional.

Marco Tolama no fue solo un narrador, sino un verdadero pedagogo del deporte motor en la televisión mexicana. Su carrera inició directamente en las pistas durante la década de los setenta, pero su consolidación mediática ocurrió bajo el liderazgo de José Ramón Fernández. Durante 25 años, Tolama fue un integrante esencial de la alineación estelar de programas emblemáticos como 'DeporTV' y 'Los Protagonistas', donde se convirtió en la referencia obligada para entender el mundo de la velocidad en la pantalla de TV Azteca.

Su estilo se caracterizó por un rigor técnico impecable y una capacidad única para traducir las complejidades de la Fórmula 1 y otras categorías para el público general. En una época donde el automovilismo no gozaba de la cobertura masiva que tiene hoy en día, Tolama fue fundamental para mantener vigente la afición en el país, sentando las bases del análisis especializado que hoy impera en los medios de comunicación nacionales.

La partida de Marco Tolama deja un vacío significativo en la industria. Sus colegas lo recuerdan no solo por su profesionalismo frente a las cámaras, sino por su calidez humana y las innumerables historias que compartía con generosidad en cada transmisión. Con su fallecimiento, se despide a uno de los últimos grandes cronistas de la época dorada de los medios deportivos, cuyo legado permanecerá en la memoria de los aficionados al deporte motor en México.