La nueva entrega de la antología televisiva Love Story, producida por el reconocido Ryan Murphy para la cadena FX, ha comenzado a generar diversas reacciones entre quienes conocieron de cerca a los protagonistas reales. En esta ocasión, un excolaborador de la revista George —publicación fundada por John F. Kennedy Jr. en los años 90— rompió el silencio tras el estreno del quinto episodio para aclarar la imagen del hijo del expresidente estadounidense.

¿Qué pasó?

El quinto episodio de Love Story se centra en las tensiones internas y la dinámica de poder entre JFK Jr. y su esposa, Carolyn Bessette. Tras la emisión, un antiguo miembro del staff de la revista George publicó una reseña detallada (insider’s recap) en la que cuestiona la veracidad de ciertos rasgos de personalidad atribuidos a Kennedy Jr. El punto más controversial fue la defensa directa del carácter de John, asegurando que, contrario a lo que la ficción sugiere en momentos de debilidad emocional, 'John no era un cobarde' (utilizando el término 'p***y' en inglés para referirse a una supuesta falta de firmeza).

¿Por qué importa?

Para el público mexicano y latinoamericano, la dinastía Kennedy ha representado históricamente un referente de la política y el estilo de vida estadounidense. Sin embargo, Ryan Murphy es conocido por dramatizar eventos reales para maximizar el impacto narrativo, como lo hizo previamente en series como 'American Crime Story'. Esta reacción de un testigo directo es crucial porque pone en duda la precisión histórica de Love Story, recordándonos que existe una brecha significativa entre el entretenimiento de Hollywood y la realidad de una de las parejas más asediadas por la prensa en la historia moderna.

¿Qué sigue?

La serie continuará explorando el ascenso y la trágica caída de la pareja, quienes fallecieron en un accidente aéreo en 1999. Se espera que conforme avancen los capítulos, más figuras del círculo cercano a los Kennedy y a Bessette se pronuncien sobre la interpretación de Murphy. Por ahora, el debate sobre la ética de las bioseries y el derecho a la imagen de figuras fallecidas vuelve a estar en el centro de la conversación digital.