Los Miami Dolphins continúan estableciendo el estándar de excelencia operativa dentro de la National Football League. Por tercer año consecutivo, la franquicia de Florida se ubicó en la primera posición general de las "boletas de calificaciones" anuales de la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA, por sus siglas en inglés), de acuerdo con los resultados de la encuesta de 2026 obtenidos por ESPN.

Este reporte anual, que se ha convertido en una referencia fundamental para entender las condiciones laborales en el fútbol americano profesional, se basa en la opinión directa de los protagonistas: los jugadores. La encuesta evalúa categorías críticas que van más allá del desempeño en el emparrillado, incluyendo la calidad de las instalaciones de entrenamiento, la nutrición, los vestidores, el trato a las familias de los atletas y la eficiencia en la logística de viajes.

El liderazgo constante de los Dolphins refleja una inversión sostenida en infraestructura y bienestar. Bajo la gestión actual, el equipo ha priorizado la modernización de su centro de entrenamiento y ha mantenido estándares de alta calidad que, según los resultados, son sumamente valorados por su plantilla. Esta reputación no solo beneficia la moral interna, sino que posiciona a Miami como un destino predilecto para los agentes libres más cotizados del mercado.

En la otra cara de la moneda se encuentran los Pittsburgh Steelers, una de las franquicias con mayor tradición y una de las bases de aficionados más grandes en México. Para sorpresa de analistas y seguidores de la "Cortina de Acero", el equipo finalizó en el último lugar de la clasificación de 32 equipos. Este sótano en las evaluaciones sugiere una desconexión entre la histórica mística del equipo y las necesidades actuales de sus jugadores en cuanto a servicios y facilidades modernas.

La Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA) es el sindicato que representa a los deportistas de la liga y utiliza estas encuestas para presionar a los dueños de los equipos a mejorar sus estándares. Para una organización como Pittsburgh, ser señalada como la peor de la liga por sus propios empleados representa un reto reputacional importante que podría impactar sus futuras contrataciones.

Estos resultados subrayan la creciente importancia que los jugadores otorgan al entorno profesional fuera del campo, exigiendo que las organizaciones no solo busquen el éxito deportivo, sino que también provean condiciones de trabajo de primer nivel.