La OCDE sube a 1.3 por ciento la expectativa de crecimiento para México en 2026, un ajuste al alza de 0.1 puntos frente a la estimación previa de diciembre de 2025. Este reporte provisional del Panorama Económico confirma que el país se mantendrá por debajo del promedio mundial proyectado en 2.9 por ciento este año. Para 2027, el organismo mantiene su previsión en 1.7 por ciento, supeditado a una estabilización de los mercados financieros y precios internacionales.
Este ajuste positivo ocurre en un contexto de desaceleración global donde el crecimiento mundial pasará del 3.3 por ciento registrado en 2025 al 2.9 por ciento en el ciclo actual. Los factores que limitan un mayor avance para la economía mexicana incluyen los altos costos energéticos y la incertidumbre generada por la guerra en Medio Oriente. La persistencia de la inflación y las altas tasas de interés continúan condicionando el consumo interno y la inversión privada en los principales sectores productivos. (Lee también: 5 razones por las que el SAT promete auditorias en abril de 2026.)
Para los hogares en México, este dato implica una economía que avanza a un ritmo menor que el promedio mundial, que se situará en 3 por ciento para el próximo año. El reporte advierte específicamente que los elevados salarios y los altos costos de contratación podrían incentivar la informalidad laboral en el país. Esta situación afecta directamente la competitividad nacional y dificulta el crecimiento de la productividad a mediano plazo, dejando a México en una posición vulnerable frente a choques externos. (Lee también: 5 razones por las que México recoge 128 toneladas de residuos tras derrame en el Golfo.)
En el ámbito regional, el desempeño de México influye directamente en las proyecciones de Latinoamérica, donde se observa una tendencia similar de moderación económica tras el impacto inflacionario global. Al igual que en España, la recuperación dependerá de la reducción de la volatilidad y de políticas que fomenten la inversión productiva. La OCDE destaca que, aunque hay una mejora marginal, el entorno sigue siendo frágil debido a las tensiones geopolíticas que encarecen las cadenas de suministro internacionales. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre las 128 toneladas de residuos en el Golfo.)
La ligera recuperación esperada para 2027 está condicionada a que los precios de la energía cedan y se recupere el poder adquisitivo de los consumidores. El gobierno mexicano enfrenta el desafío de implementar reformas que mejoren la productividad sin presionar el mercado laboral hacia empleos no regulados. Por ahora, las autoridades financieras deberán monitorear la evolución del conflicto internacional y su impacto directo en la balanza comercial y el tipo de cambio.


