La Semana de la Moda de Milán continúa marcando el pulso de las tendencias globales, y en esta ocasión, la actriz británica Lily James se convirtió en el centro de atención durante el esperado desfile de la casa de lujo italiana Tod’s. James, de 36 años y reconocida internacionalmente por sus papeles en cintas como 'Cenicienta' y la serie biográfica 'Pam & Tommy', demostró su influencia en el mundo del estilo con una aparición que ha sido calificada por expertos como impecable.
Para la presentación de la nueva colección, la intérprete optó por un sofisticado vestido mini de cuero en tono guinda, una de las tonalidades más recurrentes en las pasarelas europeas este año. El conjunto fue complementado con una chaqueta de piel a juego, logrando una estética monocromática que resaltaba su figura y mantenía el aire de elegancia clásica que caracteriza a la firma anfitriona. James acompañó su look con accesorios minimalistas, permitiendo que la textura y el color de las prendas fueran los protagonistas de su paso por la alfombra.
No obstante, James no fue la única figura que acaparó los reflectores. En la primera fila del evento también destacó la presencia de Clara McGregor, modelo y actriz en ascenso, conocida además por ser hija del renombrado actor escocés Ewan McGregor (famoso por su papel como Obi-Wan Kenobi en la saga Star Wars). La joven McGregor se ha convertido en un rostro habitual en las capitales de la moda, representando a una nueva generación de talentos que las casas de alta costura buscan integrar para conectar con audiencias más jóvenes.
Tod’s, una marca con gran presencia en el mercado de lujo en México a través de prestigiosas departamentales y boutiques exclusivas, es célebre por su maestría artesanal en el manejo de la piel. El desfile en Milán no fue la excepción, consolidando su estatus como referente del 'lujo silencioso'. La presencia de celebridades de la talla de James y McGregor subraya la importancia estratégica de estas figuras para posicionar las colecciones en el mercado global.
El evento se llevó a cabo en medio de la efervescencia de la Milan Fashion Week, una de las cuatro citas más importantes de la industria junto a París, Londres y Nueva York. Con esta aparición, Lily James reafirma su posición como un ícono de estilo contemporáneo, mientras que el desfile de Tod’s se posiciona como uno de los momentos más comentados de la jornada por su equilibrio entre modernidad y tradición artesanal.



