En un hito histórico para la diplomacia financiera de México, la actual presidenta del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha destacado la urgente necesidad de integrar a más mujeres en las estrategias globales contra el blanqueo de capitales. Al cumplirse casi la mitad de su gestión, la funcionaria mexicana, quien se convirtió en la primera mujer en liderar este organismo técnico en dos décadas, subrayó que la diversidad de género es una pieza clave aún faltante en la arquitectura de seguridad financiera mundial.
El Grupo de Acción Financiera Internacional es el organismo intergubernamental encargado de fijar los estándares internacionales para prevenir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo. La presidencia de la representante mexicana, la cual inició formalmente el pasado 1 de julio de 2024, representa no solo un reconocimiento a la trayectoria profesional de la funcionaria, sino también un espaldarazo a la posición de México dentro de los foros económicos de mayor relevancia global.
A pesar de los avances en materia de equidad en diversos organismos internacionales, la mandataria del GAFI ha señalado que el sector financiero de seguridad sigue enfrentando una brecha significativa. Según su visión, la lucha contra el crimen organizado y los flujos financieros ilícitos requiere de una pluralidad de perspectivas que actualmente se ve limitada por la baja representación femenina en puestos de toma de decisiones. Esta carencia no solo es un tema de equidad, sino de efectividad operativa en la detección de redes delictivas complejas.
La gestión de la mexicana ha estado marcada por un impulso hacia la modernización de los procesos de evaluación y una mayor transparencia en las jurisdicciones de riesgo. No obstante, el tiempo para consolidar estos cambios estructurales es breve, ya que su mandato concluirá el próximo 30 de junio de 2025. Durante este periodo restante, se espera que el organismo refuerce sus mecanismos de presión para que los países miembros no solo cumplan con las normativas técnicas, sino que también fomenten la formación de cuadros especializados diversos.
Para México, el paso de su connacional por la cúpula del GAFI deja un precedente fundamental. El país ha buscado históricamente fortalecer su marco jurídico para mejorar su reputación financiera y combatir la economía informal ligada al narcotráfico. Contar con una voz mexicana líder en el organismo permite que los retos de las economías emergentes sean escuchados con mayor claridad. A medida que se acerca el cierre de su presidencia en 2025, el llamado a cerrar la brecha de género permanece como uno de los pilares más firmes de su legado internacional.



