Lexi Jones, la hija menor del icónico músico británico David Bowie y la supermodelo Iman, ha generado una fuerte reacción en los medios internacionales tras sincerarse sobre un episodio doloroso de su juventud. La joven de 25 años compartió recientemente que, durante su adolescencia, fue enviada "a la fuerza" a un centro de tratamiento para jóvenes, una experiencia que calificó de abusiva y que tuvo como consecuencia colateral el no poder acompañar a su padre durante sus últimos días de vida.
David Bowie, una de las figuras más influyentes en la historia del rock y la cultura pop —conocido cariñosamente como el "Duque Blanco"—, falleció en enero de 2016 tras una batalla privada contra el cáncer. Para Lexi, quien en aquel entonces atravesaba una etapa complicada, el haber sido internada en una institución de este tipo significó perderse la oportunidad de despedirse de su progenitor. Sin embargo, en un mensaje cargado de madurez, la joven ha querido dejar claro que no responsabiliza a su círculo cercano por lo sucedido.
En sus declaraciones más recientes, Lexi insistió en que "no culpa a su familia" por la decisión de enviarla a dicho centro. La joven explicó que entiende que sus seres queridos actuaron desde la desesperación y el amor, buscando ayuda profesional para una situación que en ese momento parecía fuera de control. El fenómeno de las instituciones para adolescentes con problemas de conducta ha sido objeto de severas críticas en los últimos años, con diversas personalidades denunciando métodos punitivos y entornos tóxicos que, lejos de ayudar, profundizan los traumas.
Para el público mexicano, la figura de David Bowie trasciende generaciones, no solo por su música sino por su impacto en la moda y el arte. La revelación de su hija ofrece una mirada íntima a la complejidad de la vida familiar detrás de los reflectores de la fama. Lexi Jones, quien ha mantenido un perfil relativamente bajo dedicado al arte y la pintura, busca ahora cerrar este capítulo mediático enfatizando la sanación y el perdón.
Finalmente, la joven subrayó que su intención al compartir su historia no es generar divisiones familiares, sino dar visibilidad a las prácticas de ciertos centros de rehabilitación que operan bajo dinámicas cuestionables. Con esta aclaración, Lexi reafirma que el vínculo con su madre, Iman, y el resto de su familia permanece sólido, priorizando el legado de amor que su padre dejó tras su partida.



