La ufología contemporánea ha puesto su mirada con renovado interés en el hemisferio sur y en las naciones de habla hispana. Según las recientes declaraciones de la reconocida investigadora Paola Harris, integrante del programa informativo 'Primer contacto' en la plataforma Maussan TV, Latinoamérica se consolida como un punto neurálgico no solo para el avistamiento de objetos voladores, sino para establecer un vínculo más profundo con inteligencias de otros mundos.
Harris sostiene que existe una distinción fundamental en la manera en que los habitantes de esta región perciben lo desconocido. A diferencia de otras latitudes donde el escepticismo o el enfoque estrictamente militar predomina, en los países latinoamericanos parece haber una 'sensibilidad especial'. Esta apertura emocional y espiritual, de acuerdo con la experta, actuaría como un catalizador que permite una mayor frecuencia de encuentros y una comunicación más fluida con el fenómeno.
El análisis de Harris cobra especial relevancia en un contexto donde el estudio de los Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), anteriormente conocidos simplemente como OVNIs, ha dejado de ser un tema de nicho para integrarse en la agenda pública y científica a nivel global. En México, bajo el liderazgo mediático de Jaime Maussan, este tema ha cobrado una fuerza sin precedentes, impulsando debates incluso en recintos legislativos.
La ufóloga enfatiza que la riqueza cultural y el arraigo de tradiciones que no descartan la existencia de visitantes estelares otorgan a los latinoamericanos una ventaja interpretativa. Mientras que en el norte global se suele buscar una explicación técnica inmediata, en Latinoamérica se manifiesta una disposición a la experiencia que trasciende lo racional. Esta predisposición es, según Harris, lo que atrae o facilita que estos fenómenos ocurran con mayor regularidad en cielos mexicanos, peruanos o chilenos, por citar algunos ejemplos destacados.
Finalmente, la participación de Harris en 'Primer contacto' subraya la importancia de documentar estos casos desde una perspectiva que valore el testimonio humano tanto como la evidencia física. Para la comunidad ufológica internacional, el mensaje es claro: Latinoamérica no es solo un escenario de observación, sino el epicentro de una nueva etapa de contacto donde la sensibilidad humana es la llave de acceso a los misterios del cosmos.

