excluye cuba: La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos excluye a Cuba de la licencia que permite transacciones temporales con petróleo ruso hasta el 11 de abril de este año. Esta disposición técnica, emitida por el Departamento del Tesoro, permite el manejo de crudo que haya sido cargado en buques antes del 12 de marzo, con el objetivo de estabilizar los precios globales tras las interrupciones en el estrecho de Ormuz y el conflicto en el Medio Oriente. Sin embargo, la medida deja fuera explícitamente a la isla caribeña en un momento crítico donde se reporta el tránsito de dos tanqueros rusos hacia sus costas para intentar mitigar los constantes apagones que afectan a la población.

El análisis técnico de la licencia de la OFAC revela que la prohibición de descarga o venta de productos petrolíferos rusos se mantiene estricta no solo para el gobierno de La Habana, sino también para Irán, Corea del Norte y las zonas ocupadas de Ucrania como Crimea. Washington fundamenta esta política en la necesidad de mantener el cerco financiero sobre regímenes bajo sanciones permanentes, independientemente de la volatilidad actual en los mercados energéticos internacionales. Esta exclusión ocurre mientras el precio de los hidrocarburos presenta fluctuaciones debido a la guerra entre Israel e Irán, lo que ha forzado a Estados Unidos a buscar válvulas de escape temporales para el suministro global, pero sin ceder terreno en su agenda geopolítica regional. (Lee también: Por qué Francia intercepta buque de la flota fantasma rusa y cómo afecta al petróleo.)

Para México, esta decisión es un indicador clave de la rigidez de la política exterior estadounidense hacia la cuenca del Caribe, lo que podría condicionar los envíos humanitarios de crudo que el gobierno mexicano realiza periódicamente a la isla. Al endurecerse la vigilancia sobre las transferencias rusas, las empresas energéticas en México y el resto de Latinoamérica deben extremar precauciones para no incurrir en sanciones secundarias por facilitar logística a buques sancionados. La relevancia para España y la Unión Europea es igualmente alta, dado que los flujos de energía rusos siguen siendo un tema de seguridad nacional y cualquier excepción o exclusión en las licencias del Tesoro dicta el ritmo de las operaciones comerciales en el Atlántico. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre por qué Irán intensifica sus ataques en el Golfo.)

Expertos en derecho internacional y energía señalan que el periodo de gracia que vence el 11 de abril genera una ventana de tiempo muy estrecha para que los cargamentos ya en tránsito busquen destinos alternativos o completen sus descargas en países permitidos. En el caso cubano, la imposibilidad de legalizar estos arribos bajo el amparo de la nueva licencia federal aumenta la vulnerabilidad de su sistema eléctrico, el cual depende en más de un 90 por ciento de la importación de combustibles fósiles. La vigilancia satelital de los dos buques rusos confirmará en los próximos días si las embarcaciones deciden desafiar las restricciones o si realizan transferencias de barco a barco en aguas internacionales para evadir el rastreo financiero. (Lee también: 5 razones por las que Aruba es el destino que todos buscan hoy.)

Este escenario de alta tensión energética refuerza la importancia de diversificar las fuentes de suministro en toda la región de América Latina y el Caribe, donde la dependencia de actores externos bajo sanción representa un riesgo sistémico. Hasta el cierre de este reporte, el Departamento de Estado no ha emitido comentarios adicionales sobre si existirán prórrogas después del 11 de abril, lo que mantiene al mercado en un estado de incertidumbre respecto a la logística de los hidrocarburos rusos que aún se encuentran varados en altamar.