La soccer star de origen brasileño y seleccionado italiano, Jorginho Frello, denunció este lunes que el equipo de seguridad de la cantante Chappell Roan fue extremadamente agresivo con su hija en un hotel de São Paulo, Brasil, tras un encuentro casual cerca de la mesa donde la artista se encontraba cenando. El mediocampista del Arsenal compartió su frustración tras el incidente ocurrido en tierras sudamericanas, donde su esposa e hija coincidieron con la intérprete de Pink Pony Club. Según el relato del atleta, los guardias de la ganadora del Grammy interceptaron a su familia para exigirles que no faltaran al respeto ni acosaran a la estrella, a pesar de que la pequeña únicamente pasó caminando junto a su lugar.
Este conflicto llega en un momento delicado para Chappell Roan, quien recientemente ha sido noticia por sus estrictas posturas sobre la privacidad y los límites con sus seguidores. Si bien la cantante ha defendido su derecho a no ser molestada en su tiempo libre, el hecho de que una figura de la talla de esta soccer star denuncie un trato hostil hacia una menor pone de nuevo el foco en si las medidas de seguridad están cruzando la línea de la decencia básica. Para los fans, la situación es confusa, pues se enfrentan a una artista que aman pero cuyas políticas de contacto parecen cada vez más gélidas ante encuentros accidentales. (Lee también: Por qué la aparición de Nicola Coughlan en SNL U.K. es tendencia mundial.)
Para el público en México y el resto de Latinoamérica, este tipo de noticias resuenan con fuerza debido a la enorme base de seguidores que ambos tienen en la región. Mientras que Jorginho es una figura respetada en el ámbito deportivo global, Chappell Roan está en pleno ascenso meteórico en las listas de popularidad mexicanas y españolas. Este choque de mundos en un hotel de Brasil sirve como recordatorio de que, en la cultura latina, el respeto a la familia es un valor sagrado que los equipos de las estrellas internacionales a veces pasan por alto al aplicar protocolos de seguridad demasiado rígidos. (Lee también: Lo que Amanda Peet calló: el cáncer y la pérdida de sus padres.) (Lee también: Así es como Angelique Boyer promociona su película y desafía a Hollywood.)
Por ahora, el equipo de la cantante no ha emitido un comunicado oficial para desmentir o aclarar lo sucedido en el hotel de São Paulo. Lo que sí es un hecho es que la conversación en redes sociales está dividida entre quienes apoyan el derecho a la privacidad de Roan y quienes consideran que el trato hacia la familia de Jorginho fue una exageración innecesaria. Estaremos pendientes de cualquier actualización sobre este roce que ha puesto a prueba la imagen de la nueva promesa del pop ante una audiencia que valora la cercanía.





