Sheila Nevins, la legendaria productora que durante décadas definió el estándar de excelencia en HBO Documentary Films, ha puesto el dedo en la llaga sobre una realidad incómoda en Hollywood: la censura implícita o el temor comercial frente a temas políticos sensibles. Nevins ha expresado su desconcierto y frustración ante el hecho de que el cortometraje "Children No More: Were And Are Gone", recientemente nominado al Oscar, no haya logrado conseguir un acuerdo de distribución en los Estados Unidos.

La obra es descrita como una experiencia visual devastadora y silenciosa. En ella, hombres y mujeres sostienen pancartas en absoluto silencio. No hay diálogos, solo el peso de las palabras escritas en hebreo sobre los carteles que portan el rostro de menores fallecidos. “Ahmed Abu Sief, 9 años. Fue y ya no es”, se lee en una de las placas con fecha del 7 de mayo de 2025. El documental pone rostro a la tragedia humana derivada del conflicto actual en la región, utilizando el lenguaje visual para interpelar directamente al espectador sobre la pérdida de vidas inocentes.

Nevins, quien es una figura fundamental en la industria cinematográfica con más de 30 premios Oscar en su trayectoria, calificó a la pieza como una "película problemática". Para la productora, el término no se refiere a la calidad técnica o narrativa del filme, sino al impacto emocional y político que genera en un mercado que, en ocasiones, prefiere evitar las aristas más crudas de la geopolítica internacional. Según Nevins, el filme incomoda porque obliga a confrontar el costo humano de la guerra sin filtros mediáticos.

A pesar de contar con el prestigioso sello de una nominación de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, las plataformas de streaming y los distribuidores tradicionales en la Unión Americana se han mostrado reticentes a incluir este trabajo en sus catálogos. Este vacío de distribución resalta la brecha que existe entre el reconocimiento artístico y la viabilidad comercial en temas que polarizan a la opinión pública estadounidense.

Para la audiencia en México, donde el cine documental de contenido social tiene una base sólida y respetada, este caso subraya la importancia de los espacios independientes y festivales para la difusión de historias que los grandes estudios evitan por temor a la controversia. La falta de una plataforma para "Children No More" plantea una pregunta crítica sobre la libertad de exhibición en el cine contemporáneo frente a temas de derechos humanos.