Pyongyang, Corea del Norte. — En un discurso que ha encendido las alarmas en la comunidad internacional, el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, endureció significativamente su postura frente a sus adversarios regionales y globales. Durante el congreso del Partido de los Trabajadores, el mandatario norcoreano advirtió que su régimen está preparado para "destruir por completo" a Corea del Sur en caso de que la seguridad nacional de su país se vea comprometida, cerrando además cualquier posibilidad inmediata de reconciliación con el gobierno de Seúl.

Kim Jong-un fue enfático al señalar que ya no existe "absolutamente nada que discutir" con su vecino del sur. En un giro ideológico y diplomático notable, el líder anunció que excluirá a Corea del Sur de la noción histórica de una "nación compartida", lo que rompe formalmente con décadas de retórica sobre una eventual reunificación pacífica. Asimismo, el mandatario se mofó de los llamados al diálogo del presidente surcoreano Lee Jae-myung, a quien acusó de mantener una postura hostil y provocadora hacia el Norte.

En contraste con la cerrazón mostrada hacia Seúl, el líder norcoreano dejó una ventana entreabierta para la diplomacia con la Casa Blanca. Kim Jong-un afirmó que existe la posibilidad de retomar las conversaciones con Estados Unidos, aunque condicionó cualquier avance a que Washington abandone lo que califica como una "política hostil". Según el mandatario, el futuro de las relaciones bilaterales depende enteramente de la disposición estadounidense para retirar sanciones económicas y presiones políticas vinculadas a su programa de desarrollo atómico.

"No hay razón por la cual no podamos llevarnos bien", señaló Kim, subrayando que su nación se encuentra lista tanto para una "coexistencia pacífica" como para una "confrontación permanente". Es importante recordar que el diálogo sobre la desnuclearización de la península coreana se encuentra en un punto muerto desde el año 2019, tras el fracaso de la segunda cumbre entre Kim y el entonces presidente Donald Trump.

Finalmente, el líder norcoreano instruyó a su cúpula militar a acelerar la expansión de su arsenal nuclear. Entre las nuevas directrices destaca el desarrollo de sistemas de armas de alta tecnología, incluidos misiles balísticos intercontinentales con capacidad de lanzamiento submarino. Este anuncio refuerza la tensión en la región de Asia-Pacífico, un panorama que México, a través de su política exterior, observa con cautela debido al impacto que una desestabilización en el Pacífico tendría sobre el comercio y la seguridad global.