La exvicepresidenta de los Estados Unidos, kamala harris, ha oficializado su respaldo a la congresista Jasmine Crockett en la carrera por el Senado en el estado de Texas. Este anuncio marca la intervención política más relevante de Harris desde que concluyó su mandato en la Casa Blanca, posicionándola nuevamente como una figura de peso e influencia dentro del engranaje electoral del Partido Demócrata.
El respaldo de kamala harris llega en un momento crucial para Jasmine Crockett, quien se encuentra disputando una competencia interna cerrada frente a James Talarico en las primarias demócratas. Texas, un estado fronterizo con una creciente base de votantes de origen mexicano, se ha convertido en el campo de batalla prioritario para el partido, que busca consolidar rostros jóvenes y con fuerte presencia mediática para desafiar el histórico dominio republicano en la región.
Jasmine Crockett se ha distinguido en el Congreso de los Estados Unidos por su estilo directo, su capacidad oratoria y su defensa de los derechos civiles, ganando notoriedad nacional en poco tiempo. Para los observadores en México y el sur de EE. UU., esta contienda es de vital importancia, ya que el liderazgo demócrata en Texas influye directamente en la retórica de la agenda migratoria y la relación comercial bilateral entre ambos países.

