La exministra del Partido Laborista británico, Tulip Siddiq, se encuentra en el centro de una tormenta diplomática y judicial tras revelarse que un tribunal de Bangladesh ha ordenado la emisión de una "ficha roja" de Interpol en su contra. De concretarse la solicitud, Siddiq pasaría a la historia como la primera integrante en activo del Parlamento del Reino Unido en ser incluida en esta lista de búsqueda internacional, una herramienta reservada usualmente para criminales de alta peligrosidad, terroristas y narcotraficantes.
Tulip Siddiq es una figura de gran relevancia en la política británica actual. Miembro del Parlamento por la circunscripción de Hampstead y Highgate, ha desempeñado roles clave dentro del laborismo, partido que recientemente retomó el poder en las islas británicas. Para el público en México, es fundamental precisar que Siddiq no es solo una legisladora de alto perfil, sino también sobrina de Sheikh Hasina, la ex primera ministra de Bangladesh que huyó de su país recientemente tras una serie de violentas protestas civiles que culminaron en un cambio de régimen.
La orden de arresto internacional emitida por la justicia de Bangladesh se da en un contexto de agitación política extrema en la nación asiática. Tras la caída del gobierno de Hasina, las nuevas autoridades judiciales han comenzado a procesar a figuras vinculadas al antiguo régimen y a sus familiares directos en el extranjero. La inclusión de Siddiq en esta solicitud de Interpol sugiere una escalada en los esfuerzos de Bangladesh por ejercer presión sobre los aliados y parientes de la exmandataria refugiada.
Una "ficha roja" de Interpol funciona como una alerta global que solicita a las fuerzas del orden de todo el mundo la localización y detención provisional de una persona con miras a su extradición. Aunque esta medida no obliga legalmente al Reino Unido a detener a su propia ciudadana de manera inmediata, representa un golpe significativo a la reputación de la legisladora y plantea un dilema jurídico y diplomático sin precedentes para el gobierno británico encabezado por Keir Starmer.
Hasta el momento, ni el Partido Laborista ni la oficina de Siddiq han emitido una respuesta detallada ante el anuncio del tribunal bangladesí. Sin embargo, la posibilidad de que una representante del soberano británico aparezca en los mismos registros de búsqueda que los delincuentes más buscados del mundo ha sacudido los cimientos de Westminster. La situación continúa en desarrollo mientras se espera la confirmación oficial de Interpol sobre la activación de la alerta en su base de datos pública.



