La aventura europea de Jorge Sánchez llegó a su fin esta temporada. El defensor mexicano, quien se ha consolidado como una pieza fundamental en el esquema del PAOK de Salónica, fue titular y disputó la totalidad del encuentro en el que su equipo cayó 1-0 ante el Celta de Vigo. Con este resultado en el partido de vuelta de los playoffs, el conjunto gallego selló su boleto a los octavos de final de la Europa League, dejando en el camino a la escuadra helena.
El encuentro en el Estadio de Balaídos se caracterizó por una tensión palpable y un respeto excesivo entre ambos bandos. El Celta de Vigo saltó al campo con una postura conservadora, priorizando el orden defensivo para evitar errores que pusieran en riesgo su regreso a las fases finales de un torneo continental tras nueve años de ausencia. Por su parte, el planteamiento del técnico rumano Razvan Lucescu para el PAOK fue claro: mantener las líneas juntas y resistir con firmeza para buscar una oportunidad letal en la recta final del duelo.
Durante la primera mitad, el ritmo de juego fue pausado y previsible, lo que favoreció la estrategia defensiva del equipo de Salónica. El Celta mostró dificultades para circular el balón con velocidad y apenas logró inquietar la portería rival con un disparo desviado del uruguayo Matías Vecino. Sin embargo, el panorama cambió en el complemento tras el ingreso del canterano Miguel Román, quien sustituyó a un amonestado Ilaix Moriba. Román aportó la claridad que le faltaba al mediocampo celeste y, apenas a cuatro minutos de ingresar, orquestó un contraataque que terminó con una gran atajada del arquero Tsiftsis ante un remate de Borja Iglesias.
Pese a la entrega de Jorge Sánchez en la banda, la resistencia del PAOK finalmente se rompió gracias a la pegada del sueco Williot Swedberg. El joven atacante marcó el único tanto del partido, asegurando el pase del Celta a una instancia donde enfrentará retos de mayor envergadura, posiblemente ante potencias como el Aston Villa o el Olympique de Lyon, considerados favoritos para alzar el trofeo.
Para el futbolista mexicano, esta eliminación representa un trago amargo en sus aspiraciones internacionales, a pesar de haber mantenido la regularidad y la confianza de su técnico durante toda la eliminatoria. Ahora, el exjugador del América y el PAOK deberán concentrar sus esfuerzos en la liga local para asegurar su presencia en competiciones europeas la próxima campaña.



