Jalisco se encuentra en una fase crucial para mantener su estatus como referente del deporte internacional. El gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, informó recientemente que se han intensificado las gestiones administrativas y políticas para asegurar que el Mundial de Clavados se lleve a cabo en la capital jalisciense, luego de que se pusiera en duda la realización del evento en los términos originalmente pactados.

En un encuentro con medios de comunicación, el mandatario estatal subrayó que el trabajo para retener esta competencia no es un esfuerzo unilateral. Lemus detalló que existe una coordinación estrecha y constante con las autoridades del Gobierno Federal. El objetivo primordial de estas mesas de trabajo es rescatar la organización del certamen que posicionaría a Guadalajara nuevamente en el epicentro del deporte acuático global, una disciplina en la que México ha demostrado históricamente ser una potencia competitiva.

“Estamos haciendo todo lo posible por recuperar la sede original. Existe una voluntad política y técnica para que Jalisco reciba a los mejores clavadistas del mundo”, señaló el gobernador. No obstante, Lemus fue realista al mencionar que, en caso de que la fecha original no pueda sostenerse debido a complejidades logísticas o de calendario internacional, la administración estatal ya baraja una segunda opción: la reprogramación de la competencia. Esta alternativa busca garantizar que el estado no pierda la oportunidad de albergar el torneo, asegurando así la inversión y el impacto proyectado.

Para el estado de Jalisco, albergar un Mundial de Clavados representa un reto de alta envergadura que la entidad está preparada para asumir. Guadalajara cuenta con infraestructura de nivel olímpico, destacando el Complejo Acuático Metropolitano, una instalación que ha sido elogiada por organismos internacionales desde su inauguración. La pérdida de la sede no solo afectaría el prestigio deportivo de la entidad, sino que también significaría renunciar a una importante derrama económica y a la promoción turística que estos eventos de talla mundial generan.

Se espera que en las próximas semanas se den a conocer los avances definitivos de estas negociaciones. Por ahora, la postura del Ejecutivo estatal es clara: agotar todas las instancias para que los atletas locales y extranjeros puedan competir en territorio jalisciense, reafirmando el compromiso de la actual gestión con el fomento al deporte de alto rendimiento y la proyección internacional de México.