En una acción que ha sacudido el tablero geopolítico mundial, el gobierno de **israel lanza** una serie de ataques estratégicos sobre Teherán, la capital iraní. Esta operación militar, que habría contado con el respaldo logístico y de inteligencia de Estados Unidos, ocurre en uno de los momentos de mayor fragilidad diplomática de los últimos años. Las hostilidades se desencadenan justo cuando las conversaciones sobre el programa nuclear iraní atraviesan un punto muerto, elevando el riesgo de un conflicto a gran escala en el Medio Oriente.

**¿Qué pasó exactamente en la región?**

Los reportes iniciales indican que las fuerzas israelíes atacaron puntos militares clave y centros de mando en territorio iraní. Aunque la magnitud total de los daños y las bajas aún está siendo evaluada por observadores internacionales, fuentes oficiales sugieren que la intervención busca neutralizar amenazas inmediatas percibidas por el Estado de Israel. El apoyo de Estados Unidos, aunque no se ha confirmado como una participación directa de sus tropas en combate, subraya la alianza estratégica irrompible entre ambas naciones frente a la influencia de Teherán en la región.