Tras el cierre de los ciclos competitivos recientes, la golfista mexicana **isabella fierro** ha trazado una línea clara hacia el futuro: su mirada está puesta firmemente en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La originaria de Yucatán, quien se ha consolidado como una de las promesas más brillantes del deporte nacional, reconoce que el camino hacia la justa veraniega no es una carrera de velocidad, sino de resistencia. Por ello, ha anunciado un cambio de enfoque estratégico que prioriza su bienestar físico y su regularidad en la LPGA.
Lo que se destaca hoy en este proceso de seguimiento es la franqueza con la que Fierro aborda la necesidad de dosificar su esfuerzo. A diferencia de etapas previas donde la prioridad era la acumulación frenética de torneos, hoy la yucateca entiende que para dar ese "pasito más" hacia la élite mundial, primero debe asegurar su integridad física. Este enfoque preventivo busca evitar las lesiones que suelen comprometer las carreras de alto rendimiento en el golf profesional femenil.
Representar a México es un compromiso que Fierro asume con responsabilidad, pero entiende que la clasificación olímpica depende directamente de su desempeño en el máximo circuito estadounidense. La estabilidad en la LPGA no solo le brinda madurez competitiva, sino que es la fuente principal de puntos para el ranking mundial, criterio fundamental para obtener el boleto a Los Ángeles. Aunque todavía falta por confirmar su calendario oficial para la temporada 2025 y los detalles técnicos de su nuevo equipo de acondicionamiento, la meta de largo plazo está grabada en piedra.
El panorama para el golf nacional luce prometedor con figuras como Isabella siguiendo la estela de éxito de Gaby López y María Fassi. No obstante, Fierro busca construir su propio legado mediante un método de trabajo metódico y paciente. La comunidad deportiva estará atenta a cómo esta filosofía de "salud primero" se traduce en resultados dentro del campo, en un ciclo olímpico que, aunque parece lejano, comienza a disputarse en cada hoyo de la temporada regular.



