La Selección Mexicana de Futbol enfrenta un panorama de incertidumbre respecto a una de sus promesas más brillantes de cara a los próximos compromisos internacionales. Javier "Vasco" Aguirre, director técnico del combinado nacional, ha expresado abiertamente su inquietud ante la situación física de Gilberto Mora, el joven mediocampista del Club Tijuana que se ha convertido en el centro de atención del balompié azteca. La joya de los Xolos representa una pieza fundamental en el proyecto de renovación generacional, pero su participación futura se encuentra actualmente bajo una sombra de duda.

Durante sus recientes declaraciones, Aguirre fue enfático al señalar que, si bien la prioridad absoluta de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) es la salud y la recuperación total del futbolista, el cuerpo técnico nacional está preocupado por la falta de un calendario claro para su reincorporación a las canchas. "Nos preocupa que no haya una fecha estimada para su retorno", dejó entrever el estratega, quien ha seguido de cerca la evolución del juvenil desde su histórico ascenso en la primera división mexicana.

El mediocampista de apenas 16 años ha cautivado a la afición y a los especialistas por su visión de juego y madurez en el terreno, cualidades que lo pusieron de inmediato en el radar de la Selección Mayor. Mora no solo es visto como un prospecto a futuro, sino como una realidad que podría aportar dinamismo al esquema del "Vasco". Sin embargo, el proceso de rehabilitación ha resultado ser más complejo de lo previsto inicialmente, lo que ha encendido las alarmas no solo en la frontera norte con el equipo dirigido por Juan Carlos Osorio, sino también en las oficinas del Centro de Alto Rendimiento (CAR).

Para Aguirre, la planeación rumbo a la Copa del Mundo de 2026 —donde México será coanfitrión— requiere de certezas y continuidad. La integración de jóvenes talentos como Mora es vital para refrescar un plantel que busca consolidar una identidad competitiva. No obstante, la ausencia de un diagnóstico definitivo sobre cuándo podrá volver a competir al más alto nivel impide que el cuerpo técnico nacional pueda trazar un plan de seguimiento a corto y mediano plazo.

Por ahora, el entorno de los Xolos de Tijuana mantiene un hermetismo cauteloso sobre los detalles específicos de la lesión, priorizando la integridad física y psicológica del menor. Mientras tanto, Javier Aguirre y su equipo de trabajo deberán esperar a que los próximos reportes médicos arrojen luz sobre el futuro inmediato de una de las mayores esperanzas del futbol mexicano, cuya carrera se encuentra en un compás de espera crítico en un momento clave para su desarrollo profesional.