En un hecho calificado como histórico para el Poder Judicial de la Federación, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) celebró su primera sesión itinerante fuera de la Ciudad de México. El escenario fue la explanada de la Casa de Cultura de Tenejapa, en el corazón de los Altos de Chiapas, donde los integrantes del máximo tribunal del país abandonaron el protocolo habitual para deliberar frente a la ciudadanía.

El acto cumplió con la promesa del ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, de transformar la imagen de la Corte y llevar la impartición de justicia directamente a las comunidades. En un gesto cargado de simbolismo, varios ministros optaron por no utilizar la tradicional toga negra, sustituyéndola por el Chuj, una vestimenta tradicional de la región chiapaneca. La sesión contó además con la asistencia de traductores de lenguas indígenas, garantizando que el mensaje de la justicia llegara sin barreras lingüísticas a los habitantes locales.

El motivo central de este traslado fue la resolución de un asunto de alta relevancia social: el reconocimiento del autogobierno de la comunidad tsotsil de La Candelaria, ubicada en San Cristóbal de las Casas. Con esta votación, el tribunal reafirma la validez de los sistemas normativos internos y la autonomía de los pueblos originarios, un tema que ha sido eje de debate en la agenda jurídica nacional durante las últimas décadas.

Durante su intervención, el ministro Aguilar Ortiz subrayó la importancia de la transparencia y la proximidad social. "Que ustedes vean que somos de carne y hueso, que pertenecemos al pueblo los que hacemos justicia. Que sepan qué decimos, cómo reflexionamos y cómo tomamos la decisión", expresó ante el público presente. Por su parte, las ministras Loretta Ortiz y Lenia Batres destacaron que esta es la primera vez en la historia moderna que el Pleno se traslada al territorio, recordando que la democracia no se limita a las instituciones formales, sino que se construye desde la base social y el reconocimiento a la diversidad.

A pesar de la relevancia del evento, el Pleno no contó con su integración completa. Se reportó la ausencia de la ministra María Estela Ríos, mientras que los ministros Giovanni Figueroa Mejía e Irving Espinosa Betanzo no participaron de manera presencial en la sesión. No obstante, el quórum legal permitió que la deliberación procediera, marcando un hito en la descentralización de la justicia en México y sentando un precedente sobre cómo el máximo tribunal puede interactuar con las comunidades más alejadas del centro político del país.