Sean Cohan, presidente de Bell Media, ha calificado a la serie 'Heated Rivalry' como uno de los mayores éxitos mediáticos en la historia de Canadá. Durante una entrevista exclusiva, el ejecutivo destacó el impacto cultural y comercial de este drama centrado en un romance dentro del mundo del hockey sobre hielo, un deporte que es pilar fundamental de la identidad nacional canadiense.

Bell Media, el conglomerado de medios más importante de Canadá —cuya relevancia en su país es comparable a la de gigantes como TelevisaUnivision en el mercado hispano—, ha encontrado en esta producción un estandarte para su división de contenidos originales. La empresa, propietaria de la influyente cadena nacional CTV y del servicio de streaming Crave, busca consolidar su catálogo frente a la feroz competencia de las plataformas globales.

'Si no es el éxito más grande que ha salido de Canadá en toda su historia, sin duda es uno de ellos', afirmó Cohan al referirse a la recepción de la audiencia. La serie, creada por Jacob Tierney y producida por Brendan Brady, ha logrado trascender el nicho deportivo para convertirse en un fenómeno de masas, impulsado por una narrativa de romance contemporáneo que ha resonado con fuerza en las plataformas digitales y redes sociales.

Este movimiento forma parte de una estrategia agresiva por parte de Bell Media para elevar el perfil del drama canadiense en el escenario mundial. Históricamente, la televisión en Canadá ha luchado por salir de la sombra de las grandes producciones estadounidenses que dominan el consumo en Norteamérica. Sin embargo, Cohan asegura que el denominado 'efecto Heated Rivalry' está cambiando las reglas del juego, demostrando que las historias locales con una identidad clara pueden generar un interés masivo y retener a los suscriptores en la saturada era del streaming.

La apuesta por el contenido original de alta calidad es una respuesta clara a la necesidad de diferenciación en el mercado actual. Al centrarse en narrativas que reflejan la cultura local con valores de producción internacionales, Bell Media no solo busca dominar su mercado doméstico, sino también exportar estos éxitos a otras regiones, incluyendo potencialmente el mercado latinoamericano, donde el drama y el romance son géneros de alto consumo con una audiencia siempre ávida de nuevas historias.