La industria del entretenimiento en Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más tensos tras el anuncio de una nueva y robusta oferta por parte de David Ellison para tomar el control de Paramount Global. Este movimiento estratégico ha reavivado una de las batallas corporativas más seguidas del año, obligando a los pesos pesados de Hollywood a elegir un bando en una contienda que definirá el futuro de la producción cinematográfica y el streaming a nivel mundial.

David Ellison, fundador del estudio Skydance Media e hijo del magnate de la tecnología Larry Ellison (dueño de Oracle), ha presentado términos financieros mucho más atractivos con el objetivo de convencer a la junta directiva de Paramount y a su accionista controladora, Shari Redstone. La oferta original de Skydance había enfrentado resistencia por parte de los accionistas minoritarios, quienes argumentaban que la propuesta anterior beneficiaba desproporcionadamente a la familia Redstone sobre el resto de los inversionistas. Con esta mejora sustancial, Ellison busca eliminar los obstáculos legales y financieros para concretar la fusión.

Para el público en México, esta transacción es de suma relevancia, ya que Paramount Global es la empresa matriz de servicios y marcas con una fuerte presencia en el mercado nacional, incluyendo la plataforma Paramount+, la cadena CBS, y los canales de cable MTV, Nickelodeon y Comedy Central. Una posible adquisición por parte de Skydance podría transformar radicalmente la estrategia de distribución de contenidos y las inversiones en producciones locales que se consumen en territorio mexicano.

En un contexto paralelo que añade una capa de complejidad política al asunto, Ted Sarandos, co-CEO de Netflix, fue visto recientemente en la Casa Blanca. Si bien Netflix no está participando formalmente en la puja por Paramount, la presencia de Sarandos en los círculos de poder de Washington sugiere un interés estratégico de las grandes plataformas por monitorear los cambios regulatorios y de competencia que estas megafusiones podrían desencadenar. Mientras los estudios tradicionales luchan por consolidarse, los gigantes del streaming mantienen la mirada puesta en cómo estas alianzas afectarán el ecosistema digital.

La incertidumbre en Hollywood ha generado que directores, productores y agentes de talento comiencen a manifestar su apoyo a distintas facciones. Algunos ven en Ellison una oportunidad de renovación tecnológica y estabilidad financiera para Paramount, mientras que otros temen que la consolidación de la industria reduzca las opciones de mercado. La resolución de este conflicto no solo marcará el destino de un estudio histórico, sino que establecerá un nuevo estándar para las fusiones de medios en la era de la inteligencia artificial y la saturación del streaming.