Matamoros, Tamaulipas – Elementos del Ejército Mexicano asestaron un golpe significativo a la estructura operativa del Cártel del Golfo (CDG) con la captura de un sujeto apodado como “Lexus”, identificado por las autoridades federales como uno de los mandos clave dentro de esta organización criminal con presencia histórica en el noreste del país. El aseguramiento tuvo lugar tras un intenso operativo desplegado por las fuerzas armadas en las inmediaciones de un ejido perteneciente al municipio fronterizo de Matamoros.

De acuerdo con los primeros reportes de seguridad, la detención se derivó de una serie de trabajos de inteligencia y seguimiento que permitieron ubicar el paradero exacto del presunto delincuente. La movilización militar incluyó unidades terrestres de gran calado y un fuerte cerco perimetral para evitar posibles intentos de rescate o enfrentamientos con células delictivas, tácticas que han sido recurrentes en intervenciones previas dentro de la entidad tamaulipeca.

Matamoros ha sido estratégicamente relevante para el Cártel del Golfo, funcionando como su bastión principal y un punto crítico para el trasiego hacia los Estados Unidos. La detención de “Lexus” ocurre en un momento de tensión en la región, donde las disputas internas de la organización y la presión de otros grupos criminales han mantenido en alerta constante a la población civil y a los tres niveles de gobierno.

Bajo un estricto protocolo de seguridad, se espera que el detenido sea trasladado de forma inmediata a la Ciudad de México para comparecer ante las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR). Allí, será puesto a disposición de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), donde se determinará su situación jurídica y se profundizará en las carpetas de investigación que lo vinculan con delitos de alto impacto, incluyendo tráfico de narcóticos y generación de violencia en la franja fronteriza.

Hasta el cierre de esta edición, las autoridades castrenses han destacado que el operativo se llevó a cabo sin que se reportaran bajas civiles ni enfrentamientos directos que pusieran en riesgo a la comunidad aledaña al ejido donde se realizó la captura. Este suceso se enmarca en la estrategia nacional de seguridad que busca desarticular las cúpulas de mando de las organizaciones criminales que operan en los estados fronterizos de México.