La ciudad costera de Puerto Vallarta y diversos puntos del estado de Jalisco se encuentran bajo un intenso despliegue de seguridad luego de que se registrara una fuga de reos en un centro penitenciario local. Este incidente se inserta en un contexto de extrema violencia que ha sacudido a la entidad en las últimas horas, caracterizado por bloqueos carreteros y ataques directos en distintas zonas estratégicas del occidente del país.
De acuerdo con los reportes más recientes de las autoridades, hasta el momento se ha logrado la recaptura de cuatro de los internos que lograron evadir la seguridad del recinto. No obstante, la incertidumbre prevalece sobre el número exacto de reos que aún permanecen prófugos, lo que ha generado una alerta máxima entre la población y una movilización sin precedentes de las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno.
Esta serie de eventos violentos no es un hecho aislado. El Gobierno Federal ha vinculado directamente el caos y la evasión de presos con una reacción del crimen organizado tras un operativo militar dirigido contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Los enfrentamientos y la quema de vehículos en las principales arterias viales se interpretan como una táctica de distracción y presión por parte del grupo delictivo para frenar el avance de las fuerzas federales en territorio jalisciense.
En Puerto Vallarta, un destino clave para el turismo nacional e internacional, la noticia ha causado un fuerte impacto en la percepción de seguridad. Elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) han intensificado los patrullajes en las entradas y salidas del municipio, así como en las brechas colindantes, con el objetivo de localizar a los fugitivos restantes y prevenir nuevos actos de violencia.
La Fiscalía del Estado de Jalisco ya ha iniciado las carpetas de investigación correspondientes para determinar las omisiones o posibles complicidades internas que permitieron la fuga. Mientras tanto, se hace un llamado a la ciudadanía para mantener la calma y reportar cualquier actividad sospechosa a las líneas de emergencia, mientras el estado intenta recuperar la normalidad tras una de las jornadas más tensas en la historia reciente de la región. El monitoreo en las carreteras que conectan con Nayarit y el centro de Jalisco permanece activo.


