La industria automotriz en el Bajío mexicano se prepara para un cambio estructural tras confirmarse el fin del in-pass compas, el proyecto conjunto entre Nissan y Daimler. El complejo de manufactura estratégica ubicado en Aguascalientes, que simbolizó una de las colaboraciones más ambiciosas del sector a nivel global, cesará sus operaciones de manera oficial durante el mes de mayo, marcando el cierre de un capítulo clave para la inversión extranjera en el país.

Inaugurada con grandes expectativas hace casi una década, la planta COMPAS (Cooperation Manufacturing Plant Aguascalientes) representó una inversión de mil millones de dólares destinada a la producción de vehículos premium. El objetivo era integrar la eficiencia en ingeniería de la japonesa Infiniti con los estándares de diseño y lujo de la alemana Mercedes-Benz. Sin embargo, lo que hoy se reporta como un hecho consumado es el agotamiento de este modelo de negocio compartido.

Lo que es nuevo hoy respecto a los rumores previos es la confirmación de la fecha definitiva para la conclusión de las actividades. Si bien la separación de los intereses de ambas compañías se venía gestando debido a cambios en las estrategias globales de electrificación y ajustes en el portafolio de productos, el anuncio del cese de operaciones en mayo establece el límite administrativo y operativo final del acuerdo comercial.

A pesar de la claridad sobre la fecha de cierre, quedan interrogantes críticas por confirmar. Lo más urgente es la situación laboral de los cientos de colaboradores altamente capacitados que operan en el complejo; hasta el momento, no se ha detallado el plan de liquidaciones o reubicaciones en otras plantas de Nissan en el estado. Asimismo, falta por definir el futuro de la infraestructura física: se desconoce si Nissan absorberá la totalidad de las instalaciones de manera independiente o si se buscará un nuevo socio estratégico para mantener la capacidad instalada.

Este movimiento representa un hito de seguimiento obligatorio para la economía de Aguascalientes, un estado cuya columna vertebral es la manufactura automotriz. El sector espera ahora una postura oficial de los directivos sobre la liquidación de activos y el impacto que este cierre tendrá en la cadena de suministro local, que durante años nutrió a este centro de excelencia productiva que hoy llega a su fin.