En un mensaje que brinda certidumbre a la afición y a los organizadores locales, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reiteró la plena confianza que el organismo rector del fútbol mundial tiene depositada en México de cara a la Copa del Mundo de 2026. El dirigente aseguró que la planificación sigue su curso sin contratiempos, esperando que el país cumpla con la totalidad de los partidos asignados originalmente en el calendario oficial.

Esta ratificación surge en un momento clave de los preparativos, donde las tres sedes mexicanas —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— se encuentran bajo un intenso proceso de supervisión y adecuación técnica. Infantino subrayó que México posee una tradición futbolística inigualable y una experiencia probada en grandes eventos, lo que garantiza un ambiente óptimo para recibir la justa deportiva más importante del planeta por tercera ocasión en su historia.

El Estadio Azteca, que se encamina a ser el primer recinto en la historia en albergar tres ceremonias de inauguración mundialistas, encabeza los esfuerzos de remodelación para cumplir con los estándares de la FIFA. Por su parte, el Estadio Akron en Zapopan y el Estadio BBVA en Guadalupe, Nuevo León, completan la infraestructura de clase mundial que México presentará ante la comunidad internacional, consolidando al país como un referente del deporte en la región.

La confianza expresada por la FIFA no solo se limita a la infraestructura física, sino también a la capacidad operativa de las autoridades mexicanas para gestionar la logística de un evento que, por primera vez, contará con la participación de 48 selecciones nacionales. Junto a Estados Unidos y Canadá, México forma parte de una alianza estratégica que busca redefinir la escala y el impacto de los mundiales modernos.

A pesar de los retos logísticos que implica coordinar un torneo trilateral de tal magnitud, las declaraciones de Infantino llegan para despejar cualquier duda sobre posibles ajustes en la distribución de las sedes. El mensaje es contundente: México es un pilar fundamental para el éxito del certamen en 2026 y cuenta con el respaldo absoluto de la cúpula del fútbol mundial.

Con este espaldarazo institucional, la Federación Mexicana de Fútbol y los comités organizadores locales refuerzan su compromiso de trabajo estrecho con la FIFA, enfocándose ahora en las etapas finales de preparación para asegurar que la experiencia tanto para jugadores como para los miles de visitantes nacionales y extranjeros cumpla con las expectativas globales.