La crisis en Old Trafford no solo se vive en el terreno de juego, sino también en las oficinas contables. El Manchester United, uno de los clubes con mayor peso histórico y mediático en el mundo —y con una amplia base de seguidores en México—, ha vuelto a acaparar los titulares tras revelarse las exorbitantes cifras que implicará la salida de su ahora exdirector técnico, Ruben Amorim. El estratega portugués, cuya gestión apenas alcanzó los 14 meses, deja una huella financiera profunda en el conjunto inglés.
De acuerdo con reportes de la cadena británica BBC Sport, el despido de Amorim le costará a los "Red Devils" una suma cercana a los 15.9 millones de libras esterlinas (equivalente a más de 400 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual). Esta liquidación representa un golpe severo a la planificación económica del club, especialmente cuando se toma en cuenta que la contratación del técnico no fue precisamente económica desde un inicio.
Para asegurar la llegada de Amorim desde el Sporting de Lisboa, el Manchester United ya había desembolsado previamente unos 11 millones de libras. En términos globales, el breve periodo del portugués por el banquillo de Old Trafford ha representado un gasto total superior a los 26 millones de libras, una cifra alarmante considerando la falta de resultados contundentes y la brevedad de su proceso.
Para el lector mexicano, es fundamental entender que el Manchester United atraviesa un periodo de inestabilidad técnica que se ha prolongado por más de una década tras la era de Sir Alex Ferguson. Amorim llegó con la etiqueta de ser uno de los entrenadores jóvenes más prometedores de Europa, pero no logró enderezar el rumbo de una escuadra que busca desesperadamente recuperar su antigua gloria en la Premier League y en competiciones europeas.
Este nuevo desembolso por concepto de indemnización se suma a una larga lista de liquidaciones millonarias que el club ha tenido que pagar a directores técnicos cesados en años recientes. Con la presión de las reglas de rentabilidad y sostenibilidad financiera de la liga inglesa, estos gastos extraordinarios podrían limitar considerablemente la capacidad de maniobra del equipo en los próximos mercados de fichajes, obligando a la institución a ser mucho más cuidadosa con su próxima elección para el banquillo.



