La polarización política en México alcanzó un nuevo nivel de tensión luego de que Pedro Segura Valladares, excandidato por la coalición conformada por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) en Guerrero, lanzara una serie de amenazas e insultos contra el periodista Carlos Loret de Mola. El altercado surge tras la difusión de un reportaje en el noticiero estelar de Latinus, donde se observa al político participando en un evento con tintes de homenaje hacia la delincuencia organizada.

En las imágenes presentadas por Loret de Mola, se aprecia a Segura Valladares en una celebración privada junto a la agrupación musical Los Alegres del Barranco. Durante el evento, que fue calificado como una 'fiesta fúnebre' dedicada a Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho' y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el excandidato se ofreció voluntariamente para interpretar temas musicales que la agrupación tenía prohibido cantar por tratarse de narcocorridos explícitos.

Tras la exposición mediática, Segura Valladares publicó un video en redes sociales donde, lejos de ofrecer una disculpa, arremetió con un lenguaje soez contra el comunicador. 'A mí me gustan los corridos de capos, ¿qué pedo?', expresó el guerrerense, intentando justificar su presencia en el evento bajo el argumento de que se trata de un gusto personal y que él es una 'persona limpia'. Durante su diatriba, calificó a Loret como 'puto' y 'bandido', instándolo a dejar el periodismo para dedicarse a la siembra de chiles y jitomates, además de acusarlo de atacar sistemáticamente al actual gobierno.

Por su parte, el periodista Carlos Loret de Mola denunció las agresiones a través de sus plataformas digitales, cuestionando si la administración federal y los partidos que lo postularon saldrán en defensa del político. 'Las amenazas en mi contra de un hombre del régimen. ¿A este también lo defenderán la presidenta y sus aliados?', señaló el comunicador, recordando que Segura Valladares ya había sido detenido previamente por la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos vínculos con el crimen organizado, aunque fue liberado días después.

Este incidente ocurre en un contexto político delicado, donde la libertad de expresión y la seguridad de los periodistas se encuentran bajo el escrutinio público, mientras las fuerzas políticas aliadas a Morena impulsan reformas estructurales en el Congreso. Hasta el momento, ni la dirigencia del PVEM ni la del PT han emitido un pronunciamiento oficial sobre el comportamiento de su excandidato.