España, uno de los países que encabeza la lista de deseos de los viajeros mexicanos en Europa, está tomando medidas drásticas para gestionar la saturación de visitantes en sus destinos más emblemáticos. De acuerdo con informes recientes, una de las ciudades más populares para las escapadas urbanas en el país ibérico se prepara para duplicar su tasa turística, elevando el costo por noche hasta los 15 euros (aproximadamente 315 pesos mexicanos al tipo de cambio actual).
Este incremento responde a la creciente preocupación por el fenómeno conocido como «overtourism» o turismo masivo, el cual ha generado tensiones en diversas urbes españolas debido al encarecimiento de la vivienda y la presión sobre los servicios públicos. Con este ajuste, una pareja que decida visitar este destino podría pagar hasta 30 euros adicionales por cada noche de estancia, un monto que impactará directamente en el presupuesto de los turistas internacionales, incluidos los miles de mexicanos que visitan la región anualmente.
Para el viajero mexicano, España representa la principal puerta de entrada al continente europeo por la facilidad del idioma y las conexiones aéreas directas desde la Ciudad de México, Cancún y Monterrey. Sin embargo, este nuevo esquema fiscal obliga a los turistas a replantear sus gastos de hospedaje. La tasa turística es un impuesto que se cobra por persona y por noche en establecimientos como hoteles, hostales y departamentos de renta vacacional, y su recaudación suele destinarse a la conservación del patrimonio histórico y a la mejora de la infraestructura urbana que utilizan tanto residentes como visitantes.
La decisión de elevar el impuesto a 15 euros por noche sitúa a este destino español entre los más costosos de Europa en términos de gravámenes turísticos, compitiendo con ciudades como Ámsterdam o Venecia, que también han implementado tarifas elevadas para controlar el flujo de personas. Las autoridades locales argumentan que el objetivo no es desincentivar las visitas, sino garantizar que la actividad turística sea sostenible a largo plazo y que el beneficio económico se traduzca en una mejor calidad de vida para los habitantes locales, quienes han alzado la voz contra la gentrificación y el ruido constante.
Expertos en la industria de viajes sugieren que esta tendencia de impuestos elevados continuará expandiéndose por el Viejo Continente. Por ello, se recomienda a los turistas mexicanos revisar cuidadosamente las políticas de impuestos locales antes de confirmar sus reservas, ya que estos cargos generalmente no se incluyen en el precio mostrado en las plataformas de reserva digital y deben liquidarse directamente en el alojamiento al momento del registro o la salida.



