Un nuevo capítulo en el oscuro vínculo entre el fallecido financiero Jeffrey Epstein y la familia real británica ha salido a la luz tras la filtración de comunicaciones privadas. Según informes recientes, el delincuente sexual convicto habría señalado directamente al actual Rey Carlos III como el artífice detrás de la destitución del príncipe Andrés de sus funciones oficiales.

El suceso se remonta al momento en que se anunció públicamente que el duque de York dejaría su influyente cargo como enviado especial de Comercio e Inversiones del Reino Unido. En un mensaje escrito el mismo día del anuncio, Epstein comentó de forma tajante: 'Supongo que él sabe que esto es obra de Carlos'. Estas palabras sugieren que, incluso dentro del círculo cercano al financiero, se percibía una fractura profunda entre los hijos de la reina Isabel II debido al escándalo que comenzaba a rodear a la corona.

Para el público mexicano, es fundamental entender el contexto de estas figuras. El príncipe Andrés, hermano menor del actual monarca, se desempeñaba como una pieza clave en la promoción de los intereses económicos británicos en el extranjero. Sin embargo, su estrecha relación con Jeffrey Epstein —un magnate estadounidense que lideró una red de tráfico de menores y que se quitó la vida en una celda en 2019— provocó una crisis de relaciones públicas sin precedentes para el Palacio de Buckingham.

El cargo de enviado comercial, que permitía a Andrés codearse con líderes empresariales y políticos globales, se volvió insostenible una vez que las acusaciones de abuso sexual y los detalles de sus visitas a las residencias de Epstein se hicieron públicos. La frase de Epstein ahora revelada confirma lo que muchos analistas reales sospechaban: que Carlos III, en su afán por proteger la integridad de la monarquía, habría tomado un papel activo para relegar a su hermano del servicio público mucho antes de lo que se admitió oficialmente.

A pesar de que el príncipe Andrés ha intentado mantener un perfil bajo tras haber llegado a un acuerdo extrajudicial en Estados Unidos, estas nuevas revelaciones sobre las percepciones de Epstein subrayan la tensión que ha definido a la familia real en la última década. El caso sigue siendo un tema de interés internacional, no solo por el escándalo judicial, sino por la forma en que el actual monarca gestionó la crisis más grave de su familia en la era moderna.