La Embajada de Estados Unidos en México anunció de manera oficial el levantamiento de todas las restricciones de movilidad y seguridad que habían sido impuestas preventivamente tras los recientes hechos de violencia en el estado de Jalisco. Estas medidas de precaución se derivaron del operativo de alto impacto en el que resultó abatido Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como 'El Mencho', líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
A través de un comunicado emitido por la representación diplomática, que se encuentra bajo la gestión del embajador Ronald Johnson, se informó que la situación operativa ha vuelto a la normalidad. Esto incluye tanto las actividades en la sede principal de la Ciudad de México como en la extensa red de consulados distribuidos a lo largo del territorio mexicano, los cuales ya brindan atención ordinaria a la ciudadanía.
En cuanto a la situación de la infraestructura vial, la embajada recalcó que no se tienen reportes actuales sobre cierres de carreteras ordenados por las autoridades locales en las zonas que experimentaron mayores tensiones tras el operativo. Este dato resulta fundamental para la normalización del tránsito en la región occidente del país, una zona clave para el comercio y el turismo nacional e internacional.
Respecto a la conectividad aérea, el organismo diplomático señaló que los horarios de vuelos han recuperado su regularidad. No obstante, para los ciudadanos estadounidenses que se vean afectados por cancelaciones previas en rutas directas hacia los Estados Unidos, la embajada recomendó gestionar reservas alternativas a través de conexiones en otras ciudades mexicanas o estadounidenses para asegurar su llegada a destino.
La captura o abatimiento de figuras de alto perfil dentro de las organizaciones criminales suele generar protocolos de seguridad inmediatos por parte del Departamento de Estado, con el fin de salvaguardar la integridad de su personal y de sus connacionales ante posibles represalias o bloqueos. Con este anuncio, el gobierno de los Estados Unidos envía una señal de estabilización tras la crisis de seguridad vivida en tierras jaliscienses.



