En un momento de alta tensión para la monarquía británica, el príncipe Harry, duque de Sussex, ha optado por el silencio y el humor para evadir las controversias que rodean a su familia. Actualmente, Harry se encuentra en una gira de carácter independiente —calificada por medios internacionales como un viaje 'pseudo-real'— por Jordania, acompañado por su esposa, Meghan Markle. La visita ocurre en medio del revuelo mundial causado por el arresto del príncipe Andrés, ocurrido la semana pasada bajo sospecha de conducta inapropiada en el ejercicio de un cargo público.

Durante una reciente entrevista destinada a discutir los esfuerzos de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, el hijo menor del rey Carlos III fue cuestionado sobre la situación actual de los Windsor. Según reportes de la prensa británica, Harry prefirió reírse de lo que calificó como 'las cosas que salen en las noticias', dejando claro que no tiene intención de profundizar en los problemas legales de su tío o en las dinámicas internas de la Casa Real.

Para el lector mexicano, es importante recordar que el príncipe Harry y Meghan Markle renunciaron a sus funciones oficiales como miembros de la realeza en 2020, mudándose a Norteamérica. Desde entonces, su relación con el Palacio de Buckingham ha sido sumamente tensa. Por su parte, el príncipe Andrés, hermano del actual rey, ha estado envuelto en múltiples escándalos legales que han dañado severamente la imagen de la institución, siendo su reciente detención por presunta conducta indebida en un cargo público el golpe más reciente a la reputación de la corona.

El equipo de comunicación del duque de Sussex habría estipulado previamente que Harry no respondería preguntas relacionadas con su familia ni con el caso de Andrés. En su lugar, el duque buscó redirigir la atención hacia la crisis humanitaria en el Medio Oriente, intentando posicionarse como un actor diplomático independiente. Sin embargo, la presión mediática sigue siendo constante, ya que el arresto de Andrés ha generado un vacío informativo que los periodistas buscan llenar con declaraciones de otros miembros de la familia.

Esta actitud de Harry refleja la estrategia que el matrimonio ha seguido en los últimos años: mantenerse activos en la esfera pública mediante causas sociales y filantrópicas, mientras intentan desvincularse de los dramas legales y protocolarios de Londres. A pesar de sus esfuerzos por centrar la narrativa en la ayuda a Gaza, la sombra del escándalo del príncipe Andrés continúa persiguiendo cada uno de sus movimientos internacionales.