En una maniobra legal sin precedentes que refleja el cerco judicial sobre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), los herederos y allegados de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', han pactado la entrega de una cifra estratosférica a la justicia de Estados Unidos a cambio de beneficios procesales. De acuerdo con expedientes judiciales revisados, la suma pactada asciende a los 6 mil 299 millones 750 mil dólares, un monto que supera el valor de mercado de grandes corporativos mexicanos y representa un golpe contundente a la estructura financiera de la organización.

Esta estrategia de capitulación no se limita únicamente a lo económico. Rubén Oseguera González, 'El Menchito', y su hermana Jessica Johanna, 'La Negra', encabezan una lista de al menos seis familiares directos que han recurrido a recursos legales para aligerar sus condenas. Entre los involucrados figuran también su yerno, Cristian Fernando Gutiérrez Ochoa, alias 'El Guacho', y los hermanos González Valencia, líderes del grupo 'Los Cuinis', quienes históricamente han fungido como el brazo financiero y de lavado de dinero del cártel de las cuatro letras.

Para dimensionar la magnitud de los recursos cedidos al aparato de justicia estadounidense, los aproximadamente 108 mil millones de pesos resultantes de la conversión alcanzarían para cubrir un año completo de salario mínimo para más de 943 mil personas en México. Este despojo patrimonial voluntario busca mitigar las sentencias por cargos de colusión y blanqueo de capitales, en un contexto de vulnerabilidad para el clan tras los informes sobre la muerte del líder máximo del cártel el pasado 22 de febrero durante un enfrentamiento con las autoridades.

El expediente revela un contraste marcado entre la naturaleza delictiva de la organización y la imagen de 'buenos ciudadanos' que los acusados intentan proyectar ante las cortes de distrito. Decenas de cartas personales han sido enviadas a los jueces, en las cuales los familiares aseguran ser personas de fe, profundamente católicas y comprometidas con labores altruistas, como el apoyo a orfanatos y la organización de colectas navideñas en comunidades de Jalisco.

Incluso el presbiterio de la parroquia San Juan Crisóstomo, en Zapopan, ha emitido testimonios asegurando que los hermanos Oseguera provienen de una formación católica sólida. Sin embargo, estas apelaciones a la piedad, sumadas a la revelación de secretos operativos y la entrega de fortunas que rivalizan con la capitalización de grandes cadenas de supermercados, parecen ser el último recurso de una estirpe que ha decidido desmantelar su patrimonio a cambio de una oportunidad de libertad en el futuro.