Manuel Velasco considera que no es necesario que la presidenta Claudia Sheinbaum se someta a la revocación de mandato debido a que cuenta con una aprobación ciudadana superior al 70 por ciento. El coordinador del Partido Verde en el Senado confirmó que, aunque su bancada apoyará la reforma electoral que incluye este mecanismo para realizarse potencialmente en 2027 o 2028, él personalmente no lo ve indispensable dadas las cifras actuales en seguridad, inversión y turismo. Esta declaración marca una línea de apoyo total desde el Poder Legislativo hacia la titular del Ejecutivo, priorizando la estabilidad política sobre el ejercicio de consulta en el actual contexto nacional.

Este posicionamiento surge en un momento de reconfiguración del sistema político mexicano donde la consolidación del bloque oficialista busca blindar la agenda de la administración federal. Según analistas del sector, la postura de Velasco refleja una estrategia de lealtad política matizada con pragmatismo, asegurando que 12 de los 13 senadores de su partido respaldarán la iniciativa presidencial sin condiciones sustanciales. La reforma no solo contempla la consulta ciudadana, sino también medidas de austeridad en ayuntamientos y congresos locales que buscan generar ahorros significativos para la obra pública y programas sociales de alto impacto. (Lee también: Reportan obras de Utopía en CDMX: así es como protegen el medio ambiente.)

La relevancia de este proceso trasciende las fronteras de México, siendo observado con detenimiento en España y diversos países de Latinoamérica como un experimento de democracia directa que podría influir en otros marcos constitucionales de la región. Mientras que en algunas naciones hispanohablantes la revocación ha sido utilizada en ocasiones como herramienta de inestabilidad política, Velasco argumenta que en el contexto mexicano actual funcionaría únicamente como un trámite formal ante el respaldo popular masivo. Esta visión busca proyectar un mensaje de solidez institucional hacia los mercados internacionales y socios estratégicos en el extranjero que vigilan la gobernanza del país. (Lee también: Así es como Sheinbaum reafirma su postura ante las demandas del magisterio.) (Lee también: Por qué Sheinbaum confirma ya las invitaciones para el Mundial 2026.)
Bajo las reglas planteadas en la iniciativa, la revocación de mandato requeriría la solicitud formal de al menos el tres por ciento del padrón electoral para ser activada en los plazos previstos. Se ha establecido que la Presidenta tendría prohibido realizar proselitismo, llamar al voto o utilizar recursos de comunicación oficial para influir en el resultado, limitándose a informar sobre sus acciones de gobierno de manera institucional. Velasco reconoció que, aunque intentará mantener la cohesión de su bancada, respetará la definición individual de cada senador, lo que deja abierta una pequeña ventana a la diversidad de criterios dentro del bloque aliado durante la votación definitiva.





