En un movimiento contundente contra las redes de financiamiento ilícito global, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha propuesto una normativa que busca excluir definitivamente a la entidad suiza MBaer Merchant Bank AG de su sistema financiero nacional. La medida surge tras una investigación que vincula al banco con la facilitación de transacciones por más de 100 millones de dólares para actores sancionados en Rusia, Irán y Venezuela.
De acuerdo con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el MBaer Merchant Bank y sus empleados habrían facilitado esquemas de corrupción relacionados con el lavado de dinero proveniente de activos venezolanos y rusos. Además, el gobierno estadounidense sostiene que la institución sirvió como puente para la financiación del terrorismo en nombre del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y su Fuerza Quds, organizaciones que se encuentran bajo estrictas sanciones por parte de Washington.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) publicó formalmente el aviso de propuesta de reglamentación, abriendo un periodo de consulta de 30 días para recibir comentarios por escrito. De concretarse esta norma, las instituciones financieras en territorio estadounidense tendrían estrictamente prohibido abrir o mantener cuentas de corresponsalía para MBaer, lo que en términos prácticos aislaría a esta pequeña entidad privada del sistema de comercio internacional basado en el dólar.
'Los bancos deben saber que el Tesoro de Estados Unidos protegerá agresivamente la integridad de nuestro sistema financiero utilizando toda la fuerza de nuestras autoridades', sentenció el secretario Bessent a través de un comunicado oficial. Según el Tesoro, MBaer ha operado de forma directa o indirecta para procesar fondos que vulneran la seguridad nacional y la transparencia bancaria global.
Este caso pone nuevamente bajo la lupa el papel de la banca privada suiza y su responsabilidad en la debida diligencia sobre el origen de los fondos de sus clientes. Para la región latinoamericana, el señalamiento directo a esquemas de corrupción vinculados a Venezuela refuerza la tendencia de las autoridades financieras internacionales de monitorear con lupa cualquier movimiento de capitales que involucre a regímenes bajo escrutinio. La medida no solo busca castigar a la entidad suiza, sino enviar un mensaje preventivo a todo el sector financiero global sobre las consecuencias de colaborar con actores ilícitos.



