Al ingresar a cualquier tienda departamental o especializada en tecnología en México, el consumidor se enfrenta a un mar de etiquetas que prometen la mejor calidad de imagen posible. Entre los términos más comunes se encuentra el HDR (Alto Rango Dinámico), una tecnología diseñada para ofrecer colores más vivos, negros más profundos y un contraste que se asemeja más a lo que el ojo humano percibe en la realidad. Sin embargo, no todo el HDR es igual, y la industria se encuentra actualmente dividida entre tres estándares principales: HDR10, HDR10+ y Dolby Vision.
El formato HDR10 es el estándar básico de la industria y está presente en casi cualquier televisor 4K moderno. Su principal limitación es que utiliza metadatos estáticos; es decir, establece un nivel de brillo y contraste fijo para toda la película o programa. Esto puede resultar en escenas que se ven demasiado oscuras o demasiado brillantes, perdiendo detalles importantes en las sombras o en las luces.
Para solucionar esto, surgieron Dolby Vision y HDR10+, que utilizan metadatos dinámicos. Esta tecnología permite que el televisor ajuste los parámetros de imagen escena por escena o incluso cuadro por cuadro. Dolby Vision, desarrollado por la reconocida empresa Dolby Laboratories —famosa por sus innovaciones en audio en cines—, es considerado el estándar de oro. Soporta una profundidad de color de 12 bits y un brillo teórico muy superior. Sin embargo, para los fabricantes, implementar Dolby Vision requiere el pago de una licencia, lo que suele reflejarse en un precio ligeramente mayor en marcas como Sony o LG.
Por el contrario, el HDR10+ es una alternativa de código abierto liderada principalmente por Samsung. Al no requerir el pago de regalías, esta tecnología busca ofrecer una calidad similar a Dolby Vision sin elevar los costos de producción. En México, esta es la apuesta principal de las pantallas Samsung, que es la marca con mayor volumen de ventas en el país. Aunque técnicamente es muy capaz, su ecosistema de contenidos es un poco más reducido en comparación con su rival.
Para el usuario mexicano, la elección debe basarse en sus hábitos de consumo. Si usted es usuario frecuente de plataformas como Netflix, Disney+ o Apple TV+, notará que la gran mayoría de su catálogo está optimizado para Dolby Vision. Por otro lado, si su plataforma principal es Amazon Prime Video, el formato HDR10+ tiene una presencia muy fuerte. Al final, la decisión de compra en 2024 depende de encontrar un equilibrio entre la marca del televisor y el tipo de contenido que más disfruta, asegurando que su inversión tecnológica ofrezca la experiencia cinematográfica que busca en su hogar.


