Este jueves 26 de febrero, la Ciudad de México se une a la celebración internacional del Día del Pistache, una fecha dedicada a reconocer las propiedades, el sabor y la versatilidad de uno de los frutos secos más apreciados en la gastronomía mundial. En los últimos años, el pistache ha dejado de ser un simple complemento para convertirse en el protagonista de la repostería contemporánea en la capital del país, ganándose el apodo de "oro verde" entre chefs y comensales.
La relevancia de esta efeméride en la capital mexicana no es menor. La Ciudad de México se ha consolidado como un referente gastronómico donde la tradición y la vanguardia convergen. En este contexto, la celebración del Día del Pistache se presenta como una oportunidad para que los ciudadanos exploren las diversas interpretaciones que los reposteros locales han desarrollado, elevando este ingrediente a nuevos niveles de sofisticación técnica.
El pistache es valorado en la industria culinaria no solo por su perfil de sabor único, que oscila entre lo dulce y lo salado, sino también por su vibrante color y textura. Estas características han permitido que se integre con éxito en una amplia gama de productos, desde el pan dulce tradicional, como las conchas rellenas, hasta elaboraciones más complejas de la pastelería francesa, como los macarons, el praliné y los croissants de autor que hoy inundan las vitrinas de las colonias más emblemáticas de la urbe.
Además de su impacto en el paladar, el consumo de pistache aporta beneficios nutricionales significativos, lo que ha impulsado su popularidad entre los consumidores que buscan opciones más saludables. Rico en proteínas, fibra y antioxidantes, este fruto seco se alinea con las tendencias actuales de bienestar que permean en el sector de alimentos y bebidas de la Ciudad de México.
Para este 26 de febrero, se invita a los habitantes de la capital a realizar un recorrido por ocho puntos clave donde la repostería se vive intensamente. Estos lugares representan la excelencia en el manejo del pistache, ofreciendo una experiencia sensorial que celebra la calidad de los ingredientes y el talento de los artesanos locales. La invitación está abierta para que este jueves sea una jornada dedicada a saborear la creatividad que distingue a la repostería capitalina.

