En un operativo estratégico coordinado por las fuerzas federales en el estado de Tamaulipas, se confirmó la captura de un objetivo prioritario identificado como "El Lexus", presunto integrante de la célula delictiva "Los Ciclones", perteneciente al Cártel del Golfo (CDG). La detención se llevó a cabo en la ciudad fronteriza de Matamoros y resultó además en el aseguramiento de otros seis individuos vinculados a la misma organización criminal.
De acuerdo con los reportes oficiales, el despliegue de los elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional se concentró con especial rigor en las inmediaciones de la carretera federal 2. Esta importante vía de comunicación ha sido señalada de manera reiterada por las autoridades de los tres niveles de gobierno como una zona de alto riesgo, debido a la constante disputa territorial entre facciones rivales y la presencia de brazos armados del narcotráfico.
La captura de "El Lexus" representa un impacto directo a la estructura operativa de "Los Ciclones", una facción que ha mantenido un control violento sobre diversas actividades ilícitas en la región noreste de México. Este grupo es conocido por su participación en el tráfico de estupefacientes, así como por la vigilancia de brechas y rutas estratégicas que conectan con la frontera de Estados Unidos.
Durante la movilización militar, se implementaron perímetros de seguridad para garantizar la protección de la ciudadanía y prevenir posibles reacciones violentas por parte del brazo armado del cártel, táctica común en la zona ante la caída de mandos medios o superiores. Hasta el momento, se ha informado que los siete detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), donde se integrará la carpeta de investigación correspondiente para determinar su situación jurídica en las próximas horas.
El gobierno federal ha mantenido una vigilancia especial en la llamada "Frontera Chica" de Tamaulipas, donde la carretera federal 2 sigue siendo un punto crítico para la seguridad nacional. Este reciente golpe se suma a los esfuerzos por pacificar una de las regiones que ha reportado mayores índices de violencia y enfrentamientos en lo que va del año, subrayando la peligrosidad de operar en áreas previamente declaradas como zonas de conflicto por las propias autoridades mexicanas.


