En un suceso que ha conmocionado a la comunidad de Hoarwithy, en el condado de Herefordshire, Inglaterra, un hombre salvó su vida de manera fortuita gracias a una decisión cotidiana. Tom Baker, un contador de 40 años de edad, se convirtió en el protagonista de una historia de supervivencia extraordinaria tras abandonar su residencia de seis habitaciones solo unos instantes antes de que un masivo deslave de tierra sepultara gran parte de la estructura.

Los hechos ocurrieron en una zona caracterizada por su terreno accidentado, donde Baker poseía una propiedad independiente de gran valor. Según los reportes iniciales, el contador decidió salir de casa para dirigirse a un pub local con el fin de disfrutar de una pinta de cerveza. Fue precisamente durante esos minutos de ausencia cuando el terreno cedió, provocando un desprendimiento de tierra y escombros que atravesó la vivienda con una fuerza devastadora, destruyendo las paredes y el interior de la construcción.

Para el lector en México, es importante contextualizar que Herefordshire es una región rural del oeste de Inglaterra, cercana a la frontera con Gales, conocida por sus paisajes de colinas y suelos que, ante periodos de lluvias intensas, pueden volverse inestables. Este tipo de siniestros, aunque geográficamente distantes, guardan una preocupante similitud con los deslaves que ocurren en zonas montañosas de estados mexicanos como Veracruz o Puebla durante la temporada de huracanes.

La magnitud del desastre dejó la propiedad de seis recámaras prácticamente inhabitable. Sin embargo, el enfoque de la noticia se ha centrado en el factor suerte: de haber permanecido en su hogar realizando sus labores de contaduría o descansando, Baker no habría tenido oportunidad de escapar del impacto directo del lodo y las rocas. Las autoridades locales de seguridad y servicios de emergencia acudieron al lugar para acordonar el área y evaluar los riesgos estructurales de las viviendas colindantes.

Este incidente subraya la imprevisibilidad de los desastres naturales y cómo, en ocasiones, las decisiones más triviales pueden determinar la supervivencia de un individuo. Por el momento, Baker se encuentra ileso, aunque enfrentando la pérdida total de su patrimonio material tras el impacto de la naturaleza contra su hogar.