En un evento que congregó a destacadas figuras del ámbito periodístico y cultural de Nuevo León, Andrés Meza marcó un hito en su trayectoria profesional al presentar su ópera prima, “Mi Jardín de las Delicias”. Conocido por su sólida carrera en el análisis de datos y las encuestas políticas, Meza sorprendió al público con una obra que transita de la rigurosidad estadística a la libertad de la estética narrativa, un salto que él mismo calificó como una “osadía”.

El panel de presentadores estuvo integrado por el editorialista de El Horizonte, Eloy Garza; el reconocido periodista Plácido Garza y la experimentada comunicadora Judith Grace. Durante la velada, los ponentes coincidieron en que la obra se posiciona como una de las piezas más relevantes de la literatura contemporánea en la región, destacando la capacidad del autor para reinventarse y capturar la atención del lector desde las primeras páginas.

Eloy Garza no escatimó en reconocimientos hacia la publicación, calificando el texto como una “prosa excepcional” y asegurando que es la mejor novela que ha leído en tiempos recientes. Por su parte, Judith Grace advirtió a los futuros lectores sobre el dinamismo del relato, el cual juega con pasajes de la vida del autor y elementos fantásticos. Grace aclaró puntualmente que, aunque el libro contiene vivencias y la presencia de amigos cercanos de Meza, no debe considerarse una biografía convencional, sino una búsqueda creativa profunda.

Visiblemente conmovido, Andrés Meza compartió que el título de la novela encuentra su raíz en la icónica obra pictórica de El Bosco, la cual descubrió a los 30 años y dejó una huella permanente en su imaginario. “Ahora solo le agregué el ‘Mi’. No es un libro autobiográfico, ahí están mis amigos”, confesó el autor, quien describió el proceso de escritura como un ejercicio absorbente y casi obsesivo que no le permitía dejar de crear.

Plácido Garza resaltó la “versatilidad valorativa” de Meza, aplaudiendo su valentía al saltar de un mundo de cifras exactas a la búsqueda de la belleza literaria. “Es un hombre de números que prefiere buscar la belleza ante la verdad”, señaló Garza, enfatizando el giro artístico del analista político.

Finalmente, el autor, quien reside actualmente en España, reflexionó sobre el contraste entre la capital española y la capital de Nuevo León para el ejercicio de las letras. Según Meza, la dinámica acelerada de Monterrey representa un desafío para la concentración creativa, señalando que, a diferencia de Madrid, en la metrópoli regia “no hay tiempo de escribir”. Con esta obra, Andrés Meza consolida una transición exitosa hacia el mundo editorial, dejando una pieza que invita a la reflexión estética en el norte del país.