Para los entusiastas de las actividades al aire libre y los deportes acuáticos, la marca Dryrobe se ha convertido en un nombre indispensable gracias a su capacidad para ofrecer refugio térmico en condiciones extremas. Sin embargo, lo que comenzó estrictamente como una herramienta práctica para cambiarse de ropa en la orilla del mar sin perder el calor corporal, ahora busca conquistar las calles de la ciudad. La empresa ha presentado su más reciente modelo, diseñado no solo para resistir las inclemencias del clima tras un chapuzón, sino para ser una pieza funcional y aceptable en el guardarropa diario.
Dryrobe, una empresa con sede en el Reino Unido que ha ganado popularidad internacional —incluyendo a México entre los círculos especializados de triatlón, natación en aguas abiertas y surf—, ha rediseñado su producto estrella. La premisa de este lanzamiento es tan simple como ambiciosa: permitir que el usuario pase de un baño de agua fría o una sesión de entrenamiento directamente a sus actividades cotidianas, como usar el transporte público o caminar por el centro de la ciudad, sin sacrificar la comodidad ni sentirse fuera de lugar.
La nueva versión de esta bata de cambio, que tradicionalmente se caracteriza por su corte intencionalmente amplio (oversize) y su forro térmico sintético de alta densidad, incorpora ajustes estéticos que la hacen más apta para el entorno urbano. Según las pruebas de uso realizadas, la prenda cumple con su promesa de versatilidad, ofreciendo una protección superior contra el viento y la lluvia, factores que son comunes tanto en la costa como en las grandes metrópolis durante las temporadas de frío o tormentas.
En el contexto mexicano, donde el interés por disciplinas de alto rendimiento y el turismo de aventura en destinos como Baja California o las costas de Oaxaca sigue en aumento, este tipo de innovaciones atrae la atención de quienes buscan productos 'todo terreno'. La transición de Dryrobe del ámbito puramente deportivo al estilo de vida urbano refleja una tendencia global conocida como 'gorpcore', en la que la ropa técnica de alto desempeño se integra en la moda cotidiana por su durabilidad y practicidad.
Aunque el volumen de la prenda sigue siendo considerable para facilitar el cambio de ropa en su interior, la marca asegura que los acabados y la estructura han sido refinados. La clave de esta evolución radica en la resistencia de sus materiales reciclados y en una paleta de colores más sobria, permitiendo que una pieza de equipo deportivo se convierta en una chamarra de uso diario para climas adversos. Con este movimiento, Dryrobe no solo reafirma su compromiso con los atletas de élite, sino que expande su mercado hacia el consumidor urbano que prioriza la funcionalidad.



