David Colmenares Páramo, actual titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), formalizó este día su intención de mantenerse en el cargo por un segundo periodo consecutivo. El funcionario acudió a las instalaciones de la Cámara de Diputados en San Lázaro para presentar su registro oficial ante la Comisión de Vigilancia, buscando encabezar el órgano técnico de fiscalización por ocho años adicionales.

La decisión de Colmenares ocurre en un momento clave para la rendición de cuentas en México. Desde su llegada al puesto en 2018, su gestión ha estado bajo un constante escrutinio público y político, especialmente en lo que respecta a las revisiones de la Cuenta Pública y los informes de auditoría sobre los megaproyectos y programas sociales prioritarios del Gobierno Federal. La ASF representa el brazo técnico de la Cámara de Diputados encargado de auditar el uso de los recursos federales en los tres poderes de la Unión, así como en estados y municipios.

Durante la entrega de su documentación, se recordó que el proceso de selección para la titularidad de la Auditoría se llevará a cabo conforme a los tiempos legales establecidos por la legislatura actual. Colmenares, quien cuenta con una trayectoria de décadas en el sector hacendario y de fiscalización, apuesta por la continuidad de su proyecto institucional. A lo largo de su mandato, el auditor ha defendido su labor como un ejercicio estrictamente técnico y alejado de sesgos partidistas, a pesar de los cuestionamientos recibidos por diversas fuerzas políticas en San Lázaro.

El proceso de renovación o reelección del Auditor Superior de la Federación requiere de una mayoría calificada en el Pleno de la Cámara de Diputados; es decir, el respaldo de dos terceras partes de los legisladores presentes. En las próximas semanas, la Comisión de Vigilancia deberá evaluar los perfiles de todos los aspirantes registrados, realizar las entrevistas correspondientes y, finalmente, presentar una terna definitiva que será sometida a votación.

La posible permanencia de David Colmenares al frente de la ASF es vista por diversos analistas como un factor de estabilidad institucional, mientras que sectores de la oposición y organizaciones civiles debaten sobre la necesidad de una renovación que fortalezca la independencia del órgano. Con este registro oficial, inicia formalmente la disputa por uno de los cargos más sensibles e importantes en la estructura de control, transparencia y combate a la corrupción del Estado mexicano.