La capital del estado de Sinaloa ha alcanzado una posición crítica en las estadísticas de seguridad pública. De acuerdo con el más reciente informe de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Culiacán se consolidó como el municipio con el mayor número de robos de vehículos asegurados en todo el territorio mexicano durante el periodo comprendido entre febrero de 2025 y enero de 2026.

Este fenómeno local contrasta de manera marcada con la tendencia que se observa en el resto del país. Según las cifras presentadas por el organismo, el robo de automóviles a nivel nacional registró una disminución anual del 15.4%. En términos reales, el delito pasó de 63 mil 439 unidades aseguradas robadas en el periodo 2024-2025 a 53 mil 652 unidades en el ciclo 2025-2026. Esta reducción refleja un avance en las estrategias de prevención en diversas entidades, aunque el mapa delictivo muestra focos rojos persistentes.

El reporte de la AMIS detalla que, si bien la tendencia general es descendente, Sinaloa y particularmente su capital han experimentado una dinámica distinta que modifica el panorama nacional. La organización señaló que factores regionales y eventos de inseguridad específicos han mantenido a Culiacán en la cima de la siniestralidad por este concepto.

Contextualmente, la asociación recordó que este tipo de delitos suele presentar picos atípicos vinculados a situaciones de violencia generadas por el crimen organizado. Como antecedente cercano, se mencionaron eventos en los que se reportaron cientos de vehículos robados en incidentes violentos tras operativos de captura de objetivos prioritarios. Estos hechos, calificados por la AMIS como 'eventos atípicos', han contribuido a que la capital sinaloense desplace a otras zonas del país que históricamente encabezaban la lista.

Con estos datos, Culiacán lidera ahora el top 5 de los municipios con mayor incidencia, lo que subraya la necesidad de reforzar las labores de vigilancia y recuperación de vehículos en la entidad. La AMIS reiteró la importancia de contar con seguros automotrices, especialmente en zonas de alta peligrosidad, donde el impacto patrimonial para las familias y empresas puede ser devastador ante la prevalencia de este delito.