En un mercado tecnológico dominado casi por completo por las pantallas táctiles, la nostalgia y la funcionalidad del teclado físico están recuperando un terreno inesperado. Clicks Technology, la empresa detrás del innovador accesorio "Communicator" que transforma el iPhone en un dispositivo con teclado físico —evocando el diseño de las icónicas BlackBerry—, ha anunciado una expansión significativa de su línea de productos para alcanzar a una audiencia global.
Tras su exitoso debut en el Consumer Electronics Show (CES) a principios de este año, la compañía confirmó que lanzará versiones localizadas de su teclado para satisfacer la demanda en diversas regiones. Según información revelada por CNET, el Clicks Communicator contará próximamente con distribuciones específicas en árabe, francés, alemán y coreano. Esta estrategia de localización es un paso fundamental antes de su participación proyectada en el Mobile World Congress (MWC) de 2026.
Para los usuarios en México y América Latina que no estén familiarizados con este periférico, el Clicks Communicator es esencialmente una funda técnica que se conecta directamente al puerto del iPhone (ya sea Lightning o USB-C). Al hacerlo, el teléfono gana un teclado QWERTY físico en la parte inferior, permitiendo que la pantalla del dispositivo quede completamente libre de teclados virtuales, maximizando así el espacio de visualización para escribir correos, documentos o mensajes en redes sociales.
La inclusión de nuevos idiomas responde a la necesidad de caracteres y distribuciones específicas, como el formato AZERTY en Francia o el QWERTZ en Alemania. Para la comunidad tecnológica, este avance indica que Clicks no es solo un producto de nicho para entusiastas en Estados Unidos, sino una herramienta de productividad que busca posicionarse firmemente en el mercado internacional de accesorios premium.
La empresa, fundada por figuras reconocidas de la industria móvil como Michael Fisher (MrMobile) y Kevin Michaluk (CrackBerry Kevin), apuesta por el retorno de la precisión táctil. Aunque la mayoría de los consumidores actuales se han adaptado al cristal de las pantallas, el "clic" físico sigue ofreciendo una velocidad y una reducción de errores que muchos profesionales y creadores de contenido consideran indispensable en su flujo de trabajo diario.



