El panorama para el Celtic de Glasgow ha dado un giro drástico tras su reciente eliminación de la UEFA Europa League. El gigante escocés, una institución con más de 130 años de historia y conocido mundialmente por su apasionada afición y su histórica rivalidad con el Rangers en el derbi de "Old Firm", ahora debe centrar toda su energía en el ámbito doméstico. Lo que viene para el conjunto de Glasgow no es un periodo ordinario: se trata de una quincena decisiva que definirá si la temporada actual se recordará como un éxito o como un rotundo fracaso deportivo.

Para el público mexicano, el Celtic es un nombre familiar, no solo por su presencia constante en torneos internacionales, sino por haber sido el destino de jugadores mexicanos en el pasado, como fue el caso de Efraín Juárez. Sin embargo, su salida prematura de las competiciones continentales este año ha dejado un vacío que solo puede ser llenado con la gloria en casa. La eliminación supone un golpe duro tanto en lo anímico como en lo económico, obligando al club a replantear sus objetivos inmediatos para salvar el honor de la campaña.

El equipo se adentra ahora en lo que los analistas británicos califican como una etapa de definición total. En los próximos catorce días, los "Hoops" enfrentarán compromisos clave en la Scottish Premiership, la liga de primera división de Escocia, donde la pelea por la cima está más cerrada que nunca. Cualquier tropiezo en estos encuentros ligueros podría inclinar la balanza a favor de sus rivales directos, dejando al Celtic sin margen de maniobra en la recta final del torneo.

Simultáneamente, el club debe atender sus compromisos en la Copa de Escocia. Este torneo de eliminación directa representa la oportunidad de asegurar un trofeo de gran tradición, pero también añade una carga de estrés físico y mental a una plantilla que viene golpeada tras el desempeño en Europa. La prensa en Escocia coincide en que el cuerpo técnico se juega gran parte de su crédito en estos próximos partidos; la exigencia de la directiva y de la fanaticada es clara: obtener el doblete nacional es la única vía para compensar la decepción internacional.

En resumen, el Celtic se encuentra en una encrucijada vital. El adiós a los campos europeos es una herida abierta, pero el calendario futbolístico no ofrece tregua. Las próximas dos semanas dictarán la narrativa final de este año para uno de los clubes más emblemáticos del fútbol mundial.