En un operativo de vigilancia y prevención del delito, elementos de la Policía de Monterrey llevaron a cabo la detención de una mujer que portaba una cantidad considerable de sustancias ilícitas en el primer cuadro de la ciudad. Los hechos ocurrieron en el cruce de las calles Reforma y J.G. Leal, una zona de alto tránsito en el centro de la capital regiomontana, donde la presencia policial se ha intensificado en los últimos meses.

La detenida fue identificada como Cinthia K., de 34 años de edad. Según los reportes oficiales emitidos por la corporación regiomontana, los oficiales realizaban un recorrido rutinario por el sector cuando se percataron de la presencia de la mujer. Al notar la proximidad de la unidad patrullera, la ahora investigada adoptó una actitud evasiva y sospechosa, intentando emprender la huida a pie de manera repentina, lo que activó de inmediato la alerta de los uniformados.

Ante dicha conducta, los elementos de seguridad procedieron a darle alcance y marcarle el alto para realizar una inspección preventiva. Sin embargo, el informe señala que la mujer reaccionó de forma violenta contra los elementos policiales, lo que obligó a su sometimiento conforme a los protocolos de actuación establecidos. Tras realizarle una revisión exhaustiva, se le encontraron entre sus pertenencias un total de 97 bolsitas de plástico transparente tipo ziploc, las cuales contenían una sustancia sólida y cristalina con las características propias de la droga sintética conocida como cristal.

Esta captura representa un golpe relevante al narcomenudeo en el Centro de Monterrey, un área estratégica para el comercio y el turismo local donde las autoridades estatales y municipales han redoblado esfuerzos para erradicar la venta de estupefacientes. La cantidad de dosis aseguradas —casi un centenar— sugiere que la implicada podría estar vinculada a redes de distribución local, aunque este extremo será determinado por las investigaciones que ya integran las autoridades ministeriales.

Finalmente, Cinthia K. fue trasladada a las instalaciones de la Policía de Monterrey, donde fue puesta a disposición del Ministerio Público para que se inicie la carpeta de investigación correspondiente por delitos contra la salud. Se espera que en las próximas horas se defina su situación jurídica mientras se analizan las sustancias decomisadas para confirmar su composición química.